Sentido común

¿Cuántos del gabinete federal se tienen que ir?

La crisis social y de seguridad que se vive en todo el país es simplemente un reflejo de las malas prácticas que las autoridades de todos los niveles de gobierno y en cada rincón de la República se han replicado, pues lo que parecía ser un mar de beneficios de donde los políticos podían sacar toda el agua que quisieran sin que nadie les dijera nada, es hoy en día una situación delicada debido al hartazgo de la población, que en México, apenas está comenzando a actuar.

Políticamente el PRI está echado hacia atrás, sin poder contener el enojo colectivo de la gente que nunca se había atrevido a denunciar la corrupción de sus gobernantes, más que en el activismo de redes sociales, con imágenes, burlas o simples comentarios en contra de cualquier gobierno. La crisis política está por los suelos y mientras no ruede la cabeza de algún funcionario, la población seguirá inconforme, saliendo a las calles a manifestar su repudio al sistema de gobierno que no funciona.

La gota que derramó el gran vaso es el caso de los normalistas desparecidos, y cuando el gobierno federal, y más el Grupo Hidalgo con el ex gobernador Miguel Osorio a la cabeza, se sentían intocables, que tenían a los mexicanos en la bolsa y ya hasta pensando en la sucesión presidencial de 2018, las cosas se voltearon en su contra, gracias a que decidieron callar el narcogobierno de Guerrero.

Como siempre, en nuestro país solo se generan cambios importantes cuando la población se harta de sus gobernantes, basta recordar el inicio de la Independencia de México, las grandes reformas de Juárez, la Revolución Mexicana, el movimiento estudiantil de 1968, por mencionar algunos. ¿Acaso se necesita llegar hasta el extremo de la violencia en el país para que haya un cambio en la forma de gobierno?

Aunque solamente por medios internacionales o nacionales nos llegamos a enterar de las crisis sociales que se vive en otros países por los malos gobiernos y hasta nos sorprendemos de la violencia que se genera por el hartazgo social, déjeme decirle que en México no estamos tan lejos de llegar a lo que actualmente sucede en Ucrania.

¿Qué más tiene que pasar para que los funcionarios del gabinete presidencial entiendan que México está en crisis? El Congreso en Guerrero fue quemado, incendios en las calles, marchas y protestas masivas todos los días, apenas ayer quemaron la sede del PRI en Veracruz y han hecho lo mismo con el PRD y el tricolor en Guerrero, las protestas han seguido a Peña Nieto a lo largo de su gira por China y Australia, se exhibe la avaricia y opulencia de la pareja presidencial mientras en varios estados la gente muere de hambre.

Mientras no tengamos políticos sensatos y sensibles a las necesidades del país, este continuará en declive, pues mientras no rueden las cabezas de quienes están involucrados en la crisis que se vive en el país, México seguirá por el mismo camino de la injusticia, la intolerancia, la corrupción y la pobreza, y eso, déjeme le digo, es sentido común.

 

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