Sentido común

A dos años de un gobierno fallido

Mañana el presidente Enrique Peña Nieto cumple dos años al frente de México, de un país fallido, que por más que intenta dar solución a los problemas que dejaron sus antecesores, más exhibe a las autoridades federales, estatales y municipales en altos grados de corrupción e injusticia, pues vale la pena recordar que el 1 de diciembre de hace dos años el mandatario de la nación tomó protesta en medio de una crisis de narcoviolencia y de desprecio por el pueblo de México, mismo que se ha ido acrecentando conforme pasan los días; ese día Peña Nieto tomó protesta como un personaje que el pueblo de México y los intelectuales serios del país han catalogado como una pifia, una burla y un presidente ignorante.

¿Qué ha cambiado en México durante estos dos últimos años? Los políticos afines al PRI van a responder que se aprobaron las “grandes reformas que México necesitaba”; sin embargo, el cambio para la gente que sí trabaja, para quienes por mala fortuna, herencia o decisión tienen que vivir al día no ha cambiado nada. La pobreza sigue igual que siempre, mientras los diputados, senadores y funcionarios de alto nivel se siguen dando la gran vida con sueldos estratosféricos, que resultan de los impuestos que todos pagamos.

En el tema referente al narcotráfico y a la violencia que este genera tampoco ha cambiado nada. Los cárteles siguen siendo los mismos, solo con cambio de nombre o de líderes, pero siguen dañando a la sociedad mexicana con su violencia, con el cobro de piso a la gente que tiene un pequeño negocio, el crimen organizado continúa infiltrándose en los gobiernos de cualquier municipio o estado y controlando a los gobiernos de algunos estados.

Enrique Peña Nieto no ha cumplido sus compromisos de campaña pese a que hizo el circo de firmarlos ante notario, como hacen otros ignorantes candidatos del PRI, y todavía esta semana se atrevió a dar a conocer un “decálogo por la seguridad”, en el que su simpleza como ser pensante cree que el estado fallido se arreglará con una lista de 10 tips como si fuera sacada de una revista.

Un buen gobierno se nota cuando su gente está contenta, vive bien, tiene los suficientes recursos para alimentar a su familia tres veces al día, tiene casa propia, los hijos van a la escuela y se gradúan de alguna carrera; se nota un buen gobierno cuando se respetan los derechos humanos de todos, cuando la gente no sale a protestar a las calles, cuando la gente no tiene miedo de ver a un policía, cuando la gente no teme salir de su casa por la noche, cuando los políticos son honestos. Eso es un buen gobierno, pero el que nosotros vivimos en México es un gobierno de terror, un gobierno corrupto, fallido, en crisis, violento y despreciado por el grueso de la población. Mientras Peña Nieto le siga jugando al mandatario, su teatro no tardará en caer; y eso, déjeme le digo, es sentido común.

 

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