Sentido común

El SNTE y la justicia

El conflicto magisterial que impera en las altas esferas de la Sección 15 del SNTE no son sino el efecto dominó por la acometida a la dirigente vitalicia del mayor sindicato de Latinoamérica, Elba Esther Gordillo, quien fue encarcelada hace poco más de un año por diversos delitos entre los que la PGR destaca lavado de dinero, fraude y delincuencia organizada.

Las fracturas al interior del SNTE en Hidalgo apenas están brotando hacia el exterior y sus principales protagonistas, quienes han sido dirigentes del sindicato de maestros en alguna ocasión permanecen temerosos, pues su vida política y personal llena de lujos pende de un hilo, vamos, las autoridades de justicia en el estado tienen pruebas suficientes para llevar ante la justicia a varios ex dirigentes en el estado.

Pareciera que uno de los motivos de la fractura del SNTE a nivel nacional se dio en Hidalgo, desde aquella ocasión en 2009 cuando la entonces dirigente magisterial Mirna García López amenazó al entonces gobernador del estado Miguel Osorio con sacar a todos los maestros a las calles si el Gobierno estatal no cumplía el pliego petitorio que siempre ha sido por encima de los 100 millones de pesos.

Y de hecho, lo hizo. A principios de octubre de 2009, Mirna García convocó a la que fue una de las mayores congregaciones de maestros para manifestarse en contra del gobierno. Ese día miles de profesores se dieron cita en el bulevar Felipe Ángeles de Pachuca, en las instalaciones de la SEPH, en donde en cuestión de minutos se hizo uno de los peores bloqueos que haya tenido lugar en dicha vía.

Es día la batalla la ganó la dirigente sindical. El gobierno de Osorio no tuvo más que doblar las manos y regalarle al SNTE 170 millones de pesos. Esa fue la última que le hicieron los maestros a Osorio Chong y ese mismo día el entonces gobernador advirtió que para la siguiente ocasión que tuvieran un encuentro sería para aclarar cuentas “ante el Estado” ¿Coincidencia? No lo creo.

A partir de esa fecha el SNTE en Hidalgo tuvo un distanciamiento con el Gobierno estatal que no se ha podido solucionar, aunado al partido Nueva Alianza que desde ese año ha intentado arrebatarle al PRI uno los mayores capitales políticos que han sido pieza clave en las elecciones a gobernador: los maestros, quienes hasta pasada elección a gobernador de 2011 habían sido un activo fijo para el PRI, actuando, precisamente, en alianza con el partido del magisterio.

Todo tiene un precio, y en Hidalgo Mirna García y su grupo que hizo doblar la manos al entonces gobernador Miguel Osorio ya comienzan a pagar la factura que tiene un alto valor político, pero sobre todo, quien se encargará de pedir la cuenta a los ex líderes del SNTE en la entidad será la propia justicia hidalguense, que para eso no falta mucho; y eso, déjeme le digo, es sentido común.

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