Sentido común

¿Remodelación o destrucción del Centro Histórico?

Mucho se ha hablado de la remodelación del Centro Histórico de Pachuca, y ahora con el proyecto del Centro Cultural El Reloj, un grupo de ingenieros y arquitectos, quienes conforman el Comité para la Conservación y Preservación del Centro Histórico de Pachuca acusan que no se ha hecho un trabajo de restauración de esta zona de la capital hidalguense, como debió haber sido desde el principio, sino más bien las autoridades simplemente se dedicaron a repintar las fachadas, a destruir los adornos de cantera traída de la comunidad de Tezoantla, en Real del Monte y otras “atrocidades” como ellos mismos lo califican.

Los integrantes del comité aseguran que no se ha hecho un trabajo responsable con el Centro Histórico de Pachuca ya que acusó desde el anuncio de la “remodelación” que era un proyecto que no correspondía con la supuesta historia que buscaban rescatar, pues la gama de colores que fueron utilizados para pintar las fachadas corresponden más a las que se han utilizado en pueblos mágicos como Real del Monte y no respetaron los colores originales, además que destruyeron parte de las construcciones que ya tenían algunos siglos de antigüedad. Ellos lo llaman “fachadismo”.

Uno de los principales problemas es que para la remodelación del centro histórico no tomaron en cuenta a la comunidad profesional hidalguense, a los verdaderos expertos en la historia de nuestro pueblo quienes son los que realmente deberían de opinar porque son quienes conocen de estos temas y lo único que hicieron fue traer a contratistas de obra pública urbana que se hace hoy en día y que no conocen la historia de Pachuca.

Los conocedores del Centro Histórico están indignados porque cada administración que entra hace lo que Dios le da a entender, hace cambios sin hacer consulta pública; y el colmo, dicen, es que lo menos que respetan es la historia de nuestro centro pues ya de coraje hasta hacen bromas de a ver quién es el alcalde que se atreverá a cambiar el Reloj Monumental o de plano quitarlo, pues con eso de que ponen una estructura de acero que no tiene nada que ver con el Centro Histórico, cualquier cosa puede ocurrir en la capital del estado.

Una de las trabas que se han encontrado los integrantes del Comité del Centro Histórico es que ni los colegios de arquitectos, de ingenieros, comerciantes, el Instituto Nacional de Antropología e Historia ni el Cecultah han querido entrarle a la “grilla” y prefieren ver, oír y callar.

Con el anuncio del Centro Cultural El Reloj no será la excepción, pues aún no hay un proyecto definido y ya hay muchas voces en contra y también, reconocerlo, muchas a favor, pero que no se hagan obras de manera arbitraria, pues para que haya un verdadero consenso el Ayuntamiento debería optar por la consulta pública, porque sólo cuando hay diálogos y acuerdo se puede construir en favor de todos y todas, y eso, déjeme le digo, es sentido común.

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