Sentido común

¿Prevenir o lamentar?

En el periodismo, como en la vida misma, no existen las buenas ni las malas noticias. Simplemente hay noticias. Sin embargo, hay algunas que quisiéramos escuchar más seguido o nos da alegría escucharlas, en vez de otras que provocan tristeza, enojo o depresión.

Una de ellas se suscitó precisamente el viernes, cuando a pesar de que ya se esperaba que sucediera, el Congreso local lo confirmó: el (ahora ex) alcalde de Tepehuacán de Guerrero, Hilario Mendoza Benito enfrentará un proceso legal por lesiones calificadas y violencia intrafamiliar, por haber golpeado brutalmente a su esposa en diciembre pasado, acción que le costará la vida política a este individuo y una pena no menor a tres años de cárcel y/o una multa que dicte el juez.

Situaciones como esta, que no deberían pasar, pero que cuando suceden son castigadas con todo el rigor de la ley, nos habla de que cuando hay voluntad política y las herramientas necesarias para castigar a alguien por delitos de género, sea quien sea la persona y con el cargo que ostente, debe pagar por sus errores, sin importar apellidos o poderío político.

Sin embargo, también considero que las autoridades no deben actuar bajo el yugo de la sociedad civil que tiene mil ojos puestos sobre quienes llevan el caso, así como de los diferentes grupos que representan a organizaciones civiles quienes estuvieron al pendiente de todo el proceso, vigilantes de que no se cometiera alguna tropelía que beneficiara al todavía priista, pues es bien sabido que si las autoridades de justicia actuaron ipso facto contra Mendoza Benito fue porque el caso se hizo de dominio público cuando la legisladora local del PRD, Imelda Cuellar lo dio am conocer en una sesión ordinaria en el Congreso del estado, lo que encendió las alarmas de sociedad y gobierno.

Sin embargo, como este ha habido más casos que no se han llevado a la justicia porque no son denunciados, porque la víctima es amenazada y porque el tiempo lo borra de la memoria colectiva y prácticamente los involucrados actúan como si nada hubiera pasado, pero cada día, dentro de las esferas de gobierno municipales y hasta estatales se ha sabido de casos similares.

Un tema que no ha sido abordado dentro de todo este proceso, que nos tiene a muchos al pendiente, es sobre el trabajo que hace el Gobierno Estatal en las presidencias municipales, a través del Instituto Hidalguense de la Mujer en temas relacionados con equidad de género, ¿realmente funcionan las políticas públicas enfocadas a este rubro? Habría que revisar primero si en el municipio de Tepehuacán existe trabajo de este tipo y si es así ver qué pasó porque si la máxima figura de autoridad hizo lo que hizo, ¿qué podemos esperar de los demás?

Aunque hay un ambiente de satisfacción en la sociedad civil, las políticas públicas deben estar enfocadas a prevenir este tipo de situaciones y no a castigarlas, y eso, déjeme le digo, es sentido común.

http://twitter.com/Xoconoxtle