Sentido común

“Orar” por la paz… de Ixmiquilpan

Si bien es cierto que la tensión social que se vive en Ixmiquilpan es producto de un pequeño grupo de horticultores quienes se inconformaron con la elección de su nuevo dirigente y que en represalia retuvieron al subsecretario de Gobierno, Gerardo Canales, quien acudió con los campesinos para dar fe de la elección del nuevo representante del gremio, también es cierto que la actuación de la Policía Estatal, en un operativo comandado por el secretario de Seguridad, Alfredo Ahedo, fue exagerada, al grado que terminó con la muerte de un campesino de la tercera edad.

El argumento del Gobierno estatal sobre el uso desmedido de la fuerza pública para rescatar al funcionario retenido fue que en Hidalgo “prevalecerá siempre el Estado de Derecho” y que “no se concibe que minorías afecten la seguridad de la población, en búsqueda de provocar inestabilidad social”; sin embargo, lo único que generó el Gobierno de Hidalgo con su operativo de rescate fue precisamente inestabilidad social, además que afectaron la seguridad de la población, y violentaron el Estado de Derecho, pues la muerte de un campesino a manos de la fuerza pública no puede concebirse como garantía de mantener la paz social, sino como un acto represor y de barbarie en contra de personas que en principio de cuentas no estaban armadas, que solo estaban molestos por la designación de José Luis Simón como nuevo líder de la Asociación de Horticultores, pero que la Secretaría de Seguridad actuó en contra de quien tuvieran enfrente, ya sean niños, mujeres y ancianos, en un operativo exagerado, sin mediar a través del diálogo. En Hidalgo no se privilegia el diálogo como quieren hacer creer.

¿Quién se hará responsable por la muerte de un campesino de Ixmiquilpan? Al tratarse de un homicidio la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo tiene la obligación de investigar el caso de oficio y dar con el o los responsables de este delito considerado como grave, aún y cuando no haya una denuncia formal. ¿A quién le cargarán este muertito?, o como se trató de un acto en que heroicamente el Estado rescató a un funcionario de las garras de delincuentes ¿pasará como una simple anécdota más de la policía del estado? Al estar el operativo coordinado directamente por el secretario de Seguridad, Alfredo Ahedo, y al dar él mismo la orden de golpear a los campesinos, ¿será directamente responsable por la muerte del campesino?, o le echará la culpa a sus policías que se pasaron de golpes.

Por lo pronto, en Ixmiquilpan se vive una tensión social provocada por el mal gobierno municipal y el peor actuar del estado en un hecho privado, a ver si las oraciones que hicieron el viernes los peregrinos hidalguenses junto con altos funcionarios estatales en la Basílica de Guadalupe, en donde oraron por la paz del mundo, servirán para que Ixmiquilpan se reconcilie con la paz… ¿o se les habrá olvidado orar por Ixmiquilpan?

 

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