Sentido común

México-Brasil: iguales, pero diferentes

Como todo mundo de lo único que habla es de futbol y el Mundial de Brasil, en Sentido Común vamos a ponernos a tono también. Y es que causa preocupación que, irónicamente, en el país que está catalogado como uno de los más alegres del continente Americano, cuando alberga el espectáculo deportivo más importante del mundo, prácticamente se vea ensombrecido por los problemas sociales que perturban la fiesta del futbol.

Aunque nunca he estado físicamente en Brasil, he conocido, a través de reportajes escritos, y documentales en televisión, que aunque no muestran al país en su totalidad, sí podemos enterarnos sobre su cultura, de las bondades y carencias que en muchas formas se asemeja a nuestro país, aunque en diferentes contextos. Por ejemplo, en Brasil está mal distribuida la riqueza, pues solo es para unos cuantos, igual que en nuestro país; sin embargo, los pueblos indígenas están mejor protegidos, pese a que son más y están más dispersos, a propósito de la comparación que hiciera el ex presidente Lula Da Silva sobre la situación social que se vive en México y Brasil.

El reportero de National Geographic, Chip Brown, se adentró al corazón del Amazonas y en un reportaje especial, publicado en la edición de enero de este año, da cuenta de cómo una de las tribus más alejadas lucha por evitar insertarse por completo en el mundo globalizado que se vive en las grandes urbes de aquel país y para no perder por completo su tradición milenaria, que consiste en cazar, recolectar frutos y vivir en un paraíso natural, el reportero de NatGeo, cuenta cómo esta tribu ha ganado en tribunales federales la defensa de su territorio, en la ribera de uno de los ríos más importantes económicamente hablando, el Xingú, en donde para las grandes empresas mineras hay infinitas ganancias gracias a las bondades que ofrece el Amazonas; sin embargo, el jefe de la tribu Kayapó ha hecho las veces de activista social, lo que ha repercutido en beneficio de su pueblo y que las autoridades de Brasil reconozcan que es más importante el capital cultural de una región que los miles de millones de dólares que puedan ganar con la explotación de recursos naturales.

En México, por ejemplo, y no vamos tan lejos, en Hidalgo, donde habitamos, hay importantes asentamientos indígenas que actualmente no tienen ni el apoyo gubernamental y mucho menos se les protege como grupos culturales, ya que, al contrario de Brasil, las lenguas maternas y las tradiciones milenarias se van perdiendo con el pasar de los años y con las globalización que permea en los habitantes, no se protege su cultura y cada vez se va perdiendo, en lugar de preservarlas, pero con las formas que las tecnologías y la medicina avanzada puede enseñarnos. Por lo menos en Hidalgo, la lengua Tepehua y la cultura y tradiciones de este pueblo, están por desaparecer.

 

twitter @Xoconoxtle