Sentido común

Indígenas, sinónimo de éxito

La idea que nos siguen vendiendo sobre los pueblos indígenas y sus habitantes es que son personas sumidas en la pobreza, faltos de educación, sin oportunidades en el mundo global y sobre todo que se les tiene que dar limosna, ya sea de manera institucional como parte de los programas de gobierno o simplemente como ciudadanos, los hacemos menos al creer que no pueden o no saben trabajar, por lo que más bien se vuelven una pesada carga o un estorbo para quienes se creen ciudadanos modernos.

Pero en realidad, los pueblos indígenas, por lo menos de Hidalgo, en todas las zonas del estado donde habitan han resultado muy exitosos. En esta columna tampoco pretendo decir lo que ya todos sabemos (que son denigrados, despojados, mal vistos) sino más bien, entender que estos habitantes de las zonas más alejadas de nuestro estado tienen un potencial inigualable en sus hábitats naturales para poder salir adelante y así lo han demostrado algunas comunidades, que con la ayuda de empresas privadas, organizaciones civiles y hasta del mismo gobierno pueden salir adelante y dejar de lado los estereotipos que no vale la pena recordar.

Por ejemplo, en el Valle del Mezquital, uno de los desarrollos más importantes de la región y que ha puesto en alto a los indígenas de esta región a nivel nacional, e incluso internacional, es el Parque Eco-Alberto, en donde los turistas que llegan ahí pueden recrear la travesía que viven los migrantes al cruzar el desierto de Arizona en su búsqueda por alcanzar el sueño americano. Actualmente este parque, operado completamente por personas otomíes, originarias de la comunidad El Alberto, Ixmiquilpan ha logrado una mejora económica en la zona y un mejor desarrollo social, además que explota el turismo sin necesidad de tomar los recursos naturales.

Otro ejemplo, pero ahora en la zona de la Huasteca hidalguense es en el municipio de Atlapexco, en donde los habitantes de la comunidad de Xancantitla crearon un desarrollo turístico en medio del bosque húmedo de la región y utilizando los recursos naturales disponibles ofrecen al turismo alimentos exclusivos de la zona, acuacultura y un río de agua limpia en el que todos los que visten este lugar se pueden meter. Esta empresa, manejada también por indígenas, fue reconocida en 2009 por sus buenas prácticas en desarrollo acuícola.

Así como estas hay otras empresas que han surgido de las ideas de los pueblos indígenas en el estado y que han ayudado al desarrollo social y económico de sus regiones; sin embargo, los pueblos indígenas en Hidalgo aún están muy lejos de ser reconocidos como lo que son, personas exitosas en ambientes hostiles, pero eso sólo se mejorará con la forma en que son mostrados hacia las futuras generaciones, y eso, déjeme le digo, es sentido común.

 

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