Sentido común

Hidalgo 'libre' de violencia

De acuerdo con cifras de las autoridades estatales, en Hidalgo vivimos en un estadio de violencia al interior de los hogares, que en lugar de disminuir va en constante aumento, aunque la propia autoridad reconoce que el incremento en las denuncias por violencia intrafamiliar obedece a que más mujeres e infantes se atreven a denunciar las agresiones de cualquier tipo, contrario a otros años, en que las víctimas tenían que “aguantarse” a vivir en un estado de constante violencia.

¿Qué hacemos cada uno de nosotros, en los diferentes roles que jugamos cada día, para evitar que por lo menos nuestro entorno esté libre de violencia? Simplemente no podemos hablar de una vida de agresiones físicas, sicológicas, sexuales o económicas si desde que nacemos y a lo largo de las etapas de la vida nuestros propios padres, familiares, maestros, amigos y todos aquellos que nos rodean nos invaden con frases agresivas, nos enseñan a defendernos, nos enseñan a que si alguien nos agrede debemos vengarnos.

Yo me pregunto: ¿cómo hacer que un padre y una madre puedan educar a un hijo libre de violencia, cuando ellos mismos son violentos con el niño y este a su vez repite esos patrones con quienes convive? Es bastante difícil diseñar estrategias que involucren a toda la familia para evitar agresiones en casa y en las escuelas, cuando los padres, que son quienes educan a los hijos son los primeros en avalar cualquier tipo de violencia y para rematar, en la escuela se conjuntan todos los tipos de violencia de todos los alumnos y hasta de los maestros, pues todavía existen aquellos que aplican el viejo dicho de “la letra con sangre entra”

Creo que la violencia es un cáncer que está arraigado hasta el tuétano de cada individuo y por más capacitaciones, cursos y pláticas que las autoridades gubernamentales otorguen a quienes agreden a otras personas son las mismas autoridades quienes incitan o comienzan una agresión hacia los demás. Un buen ejemplo de esto son los policías, quienes por la misma naturaleza de su trabajo viven en un estado de violencia que dejan fluir cuando tienen una situación de estrés con algún ciudadano. Los funcionarios de primer nivel en cualquier orden de gobierno son violentos con quienes están debajo de ellos y asó se sigue en cascada hasta llegar a los más pobres, que son quienes sufren casi todos los tipos de violencia porque ellos ya no tienen a quien agredir más que a su propia familia y es ahí donde comienza el nuevo ciclos de agresiones que se expande en cualquier situación, en cualquier nivel y en cualquier persona.

Y es aquí donde se tiene que actuar, desde la educación primaria en casa y los conocimientos adquiridos en la escuela, para que de esos 6 de cada 10 hogares que sufren violencia cada vez sean menos, pero solo se podrá lograr cuando desde el más alto nivel de gobierno se erradiquen estas prácticas, y eso, déjeme le digo, es sentido común.

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