Sentido común

Destino Seguro: el ciudadano es primero

Tras dos intentos fallidos del Operativo Radar que puso en marcha primero, el entonces alcalde de Pachuca, Omar Fayad durante su administración en 2005 y luego la también entonces alcaldesa Geraldina García, el hoy edil de la capital hidalguense, Eleazar García, parece que aprendió bien la lección de que para implementar nuevos dispositivos de control de la velocidad en las principales vías, los ciudadanos son primero.

El proyecto, que se retomó desde principios de este año, pasó por muchos procesos de análisis y estudios de vialidad que permitieron que dentro de unos pocos días se ponga en marcha bajo una tónica diferente, en la que el automovilista será quien decida en primera instancia si quiere o no ser multado.

La nueva estrategia, que para empezar tiene un nuevo nombre: Destino Seguro, es un proyecto que beneficiará a quienes circulan a diario por los bulevares y principales avenidas de la ciudad para reducir los índices de accidentes que en Pachuca son muy altos si se tiene en cuenta que es una ciudad pequeña pero con muchos más automóviles de los que debieran circular.

Ciertamente el ayuntamiento capitalino no quiso meterse en camisa de 11 varas, luego de las dificultades con los ciudadanos y hasta legales que tuvo el programa antecesor, pues cabe recordar que fue el propio tribunal fiscal estatal quien decidió echar abajo esta estrategia bajo una sentencia de nulidad, por lo que casi dos mil automovilistas fueron liberados de toda multa impuesta por el mentado operativo.

Bajo el contexto de estos antecedentes, en la presidencia municipal capitalina se diseñó una estrategia para que los automovilistas reduzcan la velocidad en las calles y al mismo tiempo disminuyan los accidentes viales, aunque habrá que esperar cómo reacciona la población desde el primer día del próximo mes en que se ponga en marcha el programa, que sin duda traerá consigo ciudadanos molestos que buscarán evitar cualquier tipo de sanción.

Sin embargo, creo que las autoridades municipales deberían reforzar su campaña de concientización hacia la población para que conozcan de una buena vez todos los elementos que trae consigo en programa, desde los aspectos técnicos sobre cómo funcionarán los sensores de velocidad y en los semáforos, hasta las multas a las que se harán acreedores en caso de desobedecer las nuevas reglas.

Como ciudadano considero que con esta nueva estrategia del gobierno municipal nos podremos librar de los cafres citadinos y los choferes de transporte público, principalmente, quienes son los primeros en pasarse los altos o manejar a altas velocidades en pequeñas calles, además que, bajo este nuevo reglamento, Pachuca aspira a mejorar la cultura vial, que tan olvidada está en la población, y eso, déjeme le digo, es sentido común.

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