Antilogia

Reforma política y elección 2015

El sistema partidista del Rey Sol, con un centro de gravedad, ha quedado eclipsado por 10 lunas de diversas dimensiones.

Una forma de evaluar la reciente elección es contrastar los resultados con los objetivos que se propuso la reforma político-electoral del Pacto por México (diciembre 2013).

INE: La transformación del IFE en INE tendría como objetivo garantizar elecciones más transparentes e imparciales en los estados, al quitar el control de los organismos locales electorales a los gobernadores. El objetivo se cumplió a medias, ya que hubo estados, como Colima, Campeche y Baja California Sur donde la oposición argumentó control e intervención férrea del ejecutivo local. Son precisamente los estados donde no hubo alternancia.

Elecciones concurrentes: Por primera vez en la historia electoral del país concurrieron los comicios de diputados federales con 16 elecciones estatales (nueve de ellas, para gobernador). Los objetivos expresos de la concurrencia fueron acortar los gastos de campaña y aumentar la participación electoral. Con un gasto concurrente estimado en 37 mil millones de pesos, los del pasado domingo fueron los comicios más caros de la historia reciente. En cambio, la participación electoral este año sí creció, al alcanzar un 47.7 por ciento, 10 puntos más del promedio de las últimas dos elecciones federales intermedias.

Candidatos independientes: Fue una de las figuras más esperadas en el escenario reformista. Se inscribieron 138 candidatos independientes a cargos de gobernador, diputados federales, locales y alcaldes, de los cuales solo seis fueron electos por la ciudadanía. El icónico fue Jaime Rodríguez El Bronco, quien resultó electo gobernador de Nuevo León. Diseñada para la sociedad civil, la figura del “candidato independiente” fue utilizada en su mayor parte por políticos provenientes de los partidos tradicionales (74), con lo cual se evidencia que la partidocracia tiende a ser omnipresente y a cooptarlo todo.

Más diputadas: Por mandato constitucional, los partidos debieron cumplir el requisito de la igualdad de género en sus fórmulas electorales. Hasta el momento, en 116 de los 300 distritos electorales las mujeres han ganado su elección (39 por ciento) y serán diputadas federales. Es la mayor cifra en la historia de una elección federal. El restante 12 por ciento deberá cubrirse con la lista de representación proporcional, a fin de cumplir el objetivo de 250 diputadas federales.

Nuevos partidos y actores: Se estrenó el 3 por ciento de votación mínima para mantener el registro de un partido. La medida se diseñó originalmente para “purgar” a la “chiquillada” y fomentar el tripartidismo pactista PRI-PAN-PRD. Sin embargo, la realidad se impuso y hoy el sistema de partidos luce como un sistema lunar, no solar, con tres lunas menguantes (PRI-PAN-PRD), tres cuartos crecientes (Morena, MC y PVEM) y cuatro lunas nuevas (Nueva Alianza, Encuentro Social, Independientes y Anulistas). El sistema partidista del Rey Sol, con un centro de gravedad, ha quedado eclipsado por 10 lunas de diversas dimensiones.

Recuento de votos: Reflejo de la alta competitividad, el recurso a recontar los votos ha ido creciendo de elección en elección. En en 2009 se recontaron 42 mil 620 casillas (30.6 por ciento del total); en 2012, 81 mil 152 (56.7 por ciento del total, correspondientes solo a la elección de diputados federales) y este año 92 mil (61.8 por ciento del total). Este año se uso por primvera vez en una elección de gobernador, en Colima.

En resumen, esta fue una elección de claroscuros, donde lo nuevo aún no domina, y lo viejo aún no acaba de irse.

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