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Petróleo, ¿crisis coyuntural?

En torno al desplome de los precios del petróleo hay dos preguntas clave: ¿cuánto tiempo durarán los bajos precios? y ¿es un problema coyuntural de oferta-demanda o es algo más profundo, una crisis estructural del modelo energético fincado en el petróleo?

1) Tiempo: el consenso de los especialistas en energía es que los precios bajos durarán cuatro años más, descartando paralelamente un repunte de hasta 100 dólares por barril. De acuerdo con estas proyecciones, el umbral de precios estables oscilaría entre 40 y 60 dólares (Brent del Norte), 30 y 50 dpb para la mezcla mexicana.

La causa es que la demanda se encuentra deprimida por dos flancos: la reconversión económica de China, que estaría dando más fuerza a su mercado interno sobre el externo, y la sobreoferta de crudo en el mercado internacional por el ingreso de nuevos exportadores como Irán, cuyo ingreso la semana pasada llevó el excedente mundial a 3 millones de barriles diarios.

Los beneficiarios de estos precios bajos son países como Estados Unidos y la zona europea, cuyas economías requieren de suministros garantizados de energía barata para recuperar su crecimiento, y países exportadores de petróleo, como los árabes, cuyos bajos costos de extracción (10 dpb) les permite seguir operando con ganancias en un mercado deprimido, a la vez que sacan del mercado a los nuevos competidores de energías alternativas.

Los perjudicados en este reacomodo serían los países cuyas economías o finanzas públicas están petrolizadas, porque se ven obligados a devaluar sus monedas, a recortar gastos de inversión y a posponer sus planes de crecimiento hasta un nuevo ciclo de bonanza petrolera. Tal es el caso de Venezuela, Brasil, México y una treintena más, donde la baja de sus ingresos petroleros no solo causa inestabilidad económica, sino social y política.

En el caso de México, los estragos aún no se aprecian del todo, en virtud de que hubo coberturas que garantizaron un ingreso base. Sin embargo, con todo y seguro petrolero, se tuvo que aplicar un primer recorte de 260 mil mdp el año pasado (con un precio garantizado de petróleo a 79 dpb), mientras que la cobertura para 2016 es de 49 dpb, lo que hace presuponer un segundo recorte presupuestal, ya que los seguros solo cubren un porcentaje de la producción a ese precio.

2) ¿Crisis coyuntural o estructural?: además del tiempo de recuperación, el otro factor a considerar son los síntomas de que la era del petróleo pudiera estar llegando a su fin o a un desplazamiento real a un segundo plano. Esta advertencia la hemos venido escuchando en los últimos 30 años, pero ahora sí, parece que el lobo ya tiene forma.

Por un lado está la eficiencia tecnológica en el uso de combustibles fósiles. Los autos y la industria están reportando mayor desempeño con menor consumo de gasolinas y diésel, producto tanto de la época del petróleo caro como de la crecientes regulaciones ambientales.

Por otro lado, el desarrollo sostenido de fuentes energéticas alternas como el hidrógeno, la energía solar, la eólica y el mismo gas natural, que, si bien no son aún dominantes, sí están desplazando a un segundo plano a los combustibles fósiles.

Hay una clara transición energética en todo el mundo industrializado, que más temprano que tarde impactará al país, sin que por ahora tengamos planes ciertos para asumirla. Y no los hay, porque ni siquiera parece haber conciencia de que, ahora sí, la era del petróleo podría estar llegando a su fin.

ricardomonreala@yahoo.com.mx
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