Con descaro

Qué vergüenza

La peor vergüenza de la historia. Al “gigante” no lo mataron, se hizo el Harakiri. ¿Culpables? Muchos y en distintas etapas. Los hay de pantalón corto y largo. Aquí nadie se salva. El día más triste del futbol mexicano cuando lo que nos habían vendido era que ya éramos de primer futbol, que teníamos una generación dorada. Patrañas.

México limosneó. Y consiguió un vil repechaje. No lo merecía. La FMF, monumento a la soberbia, trofeo a la millonada, necesitaba una lección así. Un madrazo de esta dimensión. Ya ni señalar. Ellos saben quiénes son. Saben que deben irse.

El día más triste para el futbol mexicano. La página más negra estuvo cerca. Pero ahí está la vergüenza. No hay más. Los futbolistas que pertenecen a este proceso quedarán marcados de por vida, los directivos serán el ejemplo de incapacidad y el cuerpo técnico cargará con la losa toda su vida. No importa el mentado repechaje.

Qué tristeza. Qué injusticia.