Autorretratos al portador

¿Color rosa?

Jamás me imaginé que el color rosa, ese que es el favorito de mi hija, pudiera asociarse con rudeza innecesaria, violencia excesiva o actitud antideportiva. Y es que el pasado viernes la planilla arbitral encargada del encuentro entre los Borregos Salvajes y el Tec CEM, tuvieron la brillante idea de usar pañuelos rosas en lugar de los tradicionales pañuelos amarillos para señalar los castigos en el terreno de juego. Con el objetivo de que todos los que asistimos al partido, o lo vieran por televisión, recordáramos que en este mes mundialmente todos debemos unirnos en la lucha contra el cáncer de seno, que afecta a millones de mujeres en México y en el mundo.

Lamentablemente, la conducta demostrada por varios jugadores de ambas escuadras le dieron una connotación completamente diferente a las intenciones de los oficiales, a un partido que forma parte de una de las más importantes rivalidades que existen en el futbol americano nacional. El Tec CEM y los Borregos regiomontanos son los dos programas más exitosos en México en los últimos catorce años, y las rivalidades son importantes para cualquier deporte o Liga. Sin embargo, cuando los jugadores se toman las rivalidades por sus propias manos, puños, codos, rodillas y pies, algo anda mal.

La cantidad incontable de castigos por actitud antideportiva, expulsiones y conducta inapropiada hasta por un directivo de los visitantes al final del juego en contra del referee, no es parte del futbol americano.

Los coaches no son sólo entrenadores, pasan tanto tiempo con sus alumnos que bien está considerarlos docentes. Quizás por ello las sanciones que se imponen también deban extenderse a los entrenadores.

Ojalá los pañuelos rosas permanezcan en este mes y no haya que cambiarlos por pañuelos color rojo.