Los migrantes mexicanos

Las causas principales de la migración de grandes masas de población son la pobreza, la guerra o la violencia que padecen los migrantes en sus patrias. Se calcula que existen entre 185 y 192 millones de migrantes; así, pues, se trata de un problema mundial.

Los movimientos migratorios afectan de distintas maneras a la mayoría de las naciones porque unos son los países donde se origina la emigración; otros, de tránsito y los últimos, de destino.

La clasificación anterior no es excluyente, puesto que muchos Estados son a la vez lugares de origen, tránsito y destino, como es el caso de México con población que emigra a los EEUU, y también lugar de tránsito o destino, principalmente, de sudamericanos.

Como en tantas otras cosas, el gobierno mexicano ha puesto atención a la migración de manera tardía y con medidas improvisadas. Clinton inició la construcción del muro y las deportaciones masivas que Obama incrementó significativamente.

La emigración alivia considerablemente el desempleo en México y las remesas nos benefician a todos. Los migrantes nada reciben a cambio; por el contrario, en sus retornos son acosados y extorsionados por las autoridades que deberían protegerlos y, muchas veces, son discriminados por nosotros sus compatriotas.

México debe pedir la intervención de los Estados que integran La Convención de los Derechos de los Trabajadores Migrantes y sus Familias, para que se respeten los derechos humanos en los países de origen, tránsito y destino, privilegiando los derechos de los niños y la garantía de defensa legal; se celebren acuerdos para la deportación programada; y se fomente la asistencia internacional.

Por otra parte, el gobierno debe observar esos tres puntos con los migrantes sudamericanos para que su voz tenga la consistencia moral que las relaciones internacionales requieren.