La economía informal y Crezcamos Juntos

El gobierno federal reconoció la gravedad de la economía informal y para revertir sus efectos negativos anunció el programa “Crezcamos Juntos”, conformado por descuentos durante diez años en el pago del Impuesto Sobre la Renta, el ingreso al IMSS y la obtención de créditos en el INFONAVIT. El programa en cita suscita resentimiento en cuanto la equidad y dudas sobre sus posibles resultados. La causa original de la economía informal es el desempleo producido por las crisis, la reducción de la oferta laboral, el abandono del campo, la modernización tecnológica y el desigual crecimiento económico. Situación que ha orillado a millones de mexicanos a operar en las vías públicas una diversidad de negocios al margen de las leyes: que no pagan impuestos, servicios públicos ni seguridad social a sus empleados. Pero a la causa original se han agregado la permisividad y la corrupción de las autoridades, la voracidad de los grandes fabricantes que venden sus productos a los informales para tampoco pagar impuestos y la facilidad e impunidad para comercializar mercancías ilícitas. Todo eso ha creado una mezcla explosiva que, lamentablemente, no podrá desactivarse con políticas fiscales y de seguridad social.Los efectos perniciosos de la economía informal son evidentes. Aproximadamente el 55% de la población activa trabaja en ese sector; así la minoría formal soporta la carga contributiva y sufre la competencia desleal de quienes no pagan impuestos, servicios públicos, renta de inmuebles ni seguridad social; y ahora se pretende premiar con incentivos a cargo de la minoría civilmente cumplida.  “Crezcamos Juntos” es inequitativo porque las contribuciones deben de ser generales y no eximir a nadie de su cumplimiento. Porque el Seguro Social y el Infonavit se sostienen íntegramente con el dinero de los ciudadanos, puesto que las aportaciones del gobierno federal también provienen de los impuestos; por eso es injusto disponer de esas instituciones en beneficio de quienes no las sostienen.Pero no se trata de estigmatizar a ese fenómeno social; por el contrario el propósito es resaltar que la solución para la informalidad está en el desarrollo económico con justicia social; y de manera inmediata en la reubicación de los ambulantes en mercados populares, con los servicios esenciales y renta módica; con una gran campaña educadora para que la población sólo compre en lugares legalmente establecidos; y la persecución legal y eficiente de quienes vendan mercancías ilícitas.