La consulta popular y la reforma energética

El PRD pretende revocar la reforma del artículo 27 constitucional y las nuevas leyes en materia energética a través de la consulta popular. El gobierno contestó que la consulta no es un referéndum revocatorio; y si lo fuera no es apta para la revocación de reformas constitucionales ni, entre otras, de las leyes  hacendarias. Esa es la controversia; enseguida expongo los elementos que la conforman. Existen la democracia directa y la indirecta. La primera corresponde al modelo de la Grecia clásica, donde los ciudadanos se reunían y de manera personal y directa votaban las leyes. La segunda se denomina representativa porque el pueblo elige a sus representantes, senadores y diputados, quienes en su nombre hacen las leyes.En la democracia representativa, en algunos casos, el pueblo participa directamente a través del plebiscito y el referéndum. El plebiscito es la consulta que se hace al pueblo sobre una iniciativa de ley para saber si la acepta o la rechaza. El referéndum es el veredicto popular que se pide después de hecha una ley para saber si el pueblo la confirma o la revoca. La consulta popular se estableció en la Constitución en el art. 35, fracción VIII; y se reglamentó en la Ley Federal de Consulta Popular. Así, pues, son derechos del ciudadano votar en las consultas populares sobre temas de trascendencia nacional; pero no serán objeto de consulta, entre otros asuntos, los ingresos y gastos del Estado. La SCJN decidirá sobre la constitucionalidad de la consulta. El art. 35, fracción VIII, suscita las siguientes cuestiones: ¿Puede consultarse una reforma constitucional? ¿Está prohibida la consulta de todas las leyes con disposiciones hacendarias? ¿La consulta incluye al plebiscito y al referéndum?El artículo no tiene respuestas categóricas; por lo tanto, debe de interpretarse junto con la Ley reglamentaria. Mi opinión es la siguiente: La Constitución sólo puede modificarse por el Constituyente Permanente, conformado por el Congreso Federal y los congresos locales, instituido en el art. 135 constitucional. Como esa disposición está vigente la consulta no es la vía para revocar las reformas a la Constitución. La Constitución no prohíbe la consulta de todas las leyes con disposiciones hacendarias; prohíbe la consulta sobre las leyes de ingresos y egresos. Por lo tanto, es procedente la consulta sobre las leyes energéticas. El Plebiscito y el referéndum son modos de consulta popular; por lo que ésta incluye ambas formas. Si en la elaboración de las leyes se observaran la técnica legislativa y la precisión gramatical se evitarían problemas de interpretación.