Reingeniería gubernamental

La reingeniería como concepto empresarial es la implementación de nuevos modelos de organización más eficientes y funcionales que eliminen puestos innecesarios, mejoren la calidad y reduzcan los costos.

Para enfrentar con éxito la debacle económica es necesaria una reingeniería gubernamental a partir de las preguntas ¿Por qué hacemos lo que hacemos y por qué lo hacemos como lo hacemos?

Los excesos en puestos, sueldos y prestaciones se hicieron, supuestamente, para mejorar la representación ciudadana en los procesos legislativos y electorales, y para fortalecer la administración y procuración de justicia: excesos que se pagaron con recursos del petróleo.

En pro de la democracia el Congreso de la Unión se integra con 500 diputados: 300 de mayoría relativa y 200 plurinominales; y por 128 senadores: dos por cada entidad federativa, 32 de primera minoría y otros 32 plurinominales. Cada legislador tiene asesores, empleados de apoyo y prestaciones. Amén de los lujosos edificios.

El costo electoral es escandaloso e inmoral. Son dispendiosos los sueldos de magistrados, jueces y funcionarios electorales, así como las prerrogativas a los partidos políticos, cuya existencia, en muchos casos, no se justifica.

Para atender las presiones internacionales y, sobre todo, de los EEUU se reformó totalmente el sistema penal, sin considerar los altísimos costos del cambio y de la operación de los nuevos procedimientos de investigación y enjuiciamiento.

El grupo parlamentario del PRI recientemente presentó una iniciativa para desaparecer 100 diputados y 32 senadores plurinominales; también propuso que se reduzcan las prerrogativas a los partidos políticos.

Es la oportunidad para que los partidos y actores políticos recuperen la confianza popular apoyando esas propuestas y profundizando en sus alcances.

Oportunidad que los ciudadanos debemos aprovechar para unirnos en el propósito común de tener órganos de gobierno más eficaces a menor costo.