¿Choque de civilizaciones?

Nada justifica el asesinato de civiles inocentes ni el uso del terror con fines políticos, por eso los hombres y mujeres pacíficos y libre pensadores lamentamos la tragedia de Francia. Pero necesitamos conocer las causas para tener una idea de losposibles efectos y no conformarnos con las explicaciones simplistas. 

Los planteamientos reduccionistas son perniciosos porque conducen al maniqueísmo: a entender al mundo dividido en buenos y malos, y a no valorar todos los elementos que intervienen en un suceso.

Eso ocurre cuando se considera que todos los mahometanos son fundamentalistas y malos; y, por el contrario,suponer que todos  los cristianos somos buenos.La realidad es el conflicto histórico que sostienen las naciones occidentales de formación judeo-cristiana y grecolatina, en contra de la civilización islamita.

Conflicto en principio religioso pero en cuyo fondo imperan las ansias de poder, de ambas partes, centralizado, aún, en el petróleo.

Son visibles el interésde las potencias occidentales desometer económica y culturalmente a los países árabes; y, de estos, la resistencia y el anhelo de ser soberanos.  Eso ha radicalizado a diferentes grupos de musulmanes como Al Qaeda y el Estado Islámico que trascendiendo los anhelos libertarios pretenden imponer un nuevo orden mundial inspirado en las teocracias mahometanas.

Por eso  cada vez que un Estado occidental es atacado, o un país musulmán es arrasado por las bombas occidentales, se actualiza el ensayo de  Samuel P. Huntington, titulado: ¿Choque de Civilizaciones?  Huntingtonsostiene que la próxima gran guerra será entre Occidente y el Oriente islamista; al efecto,cita a M. Bernard Lewis, quien dice que nos encontramos ante un movimiento que trasciende las rencillas de los gobiernos; que ahora se trata de un choque de civilizaciones; y a M.J. Akbar, escritor indo-mahometano, quien piensa que la próxima confrontación con occidente, vendrá del mundo musulmán y será por un nuevo orden mundial.

Para evitar esa catástrofe, deberá de extenderse al Oriente  la recomendación que hace Huntington al mundo Occidental; y así asumir que para la paz se requiere que Occidente y Oriente desarrollen una comprensión profunda de los fundamentos filosóficos, religiosos y de  los modos de ser de cada civilización; y entender que en el futuro no habrá ninguna Civilización Universal, sino por el contrario, un mundo de civilizaciones distintas, cada una de las cuales tendrá que aprender a respetar y coexistir con las otras.