Itinerario político

Tragedia y rapiña electoral

Nadie duda que las instituciones del Estado —incluidos ciudadanos y partidos—, están obligados a la solidaridad elemental con los damnificados, frente a la tragedia del 19-S.

Nadie, en su sano juicio, está en contra de que políticos, partidos, sus líderes y candidatos presidenciales busquen todas las formas posibles para apoyar a las víctimas del terremoto.

Y tampoco nadie pone en duda el derecho que tienen simpatizantes de un partido o una causa electoral —en tanto ciudadanos con derechos plenos—, de regalar su dinero, propiedades o bienes para los damnificados. Solo falta esperar al valiente que decida regalar su dinero.

Y es que resulta fácil prometer y regalar dinero, cuando ese dinero no es de los políticos, de los partidos o los candidatos presidenciales, algunos de los cuales hoy alegremente se han pronunciado por regalar lo que no tienen y no es suyo: el dinero público.

En realidad, lo cuestionable es que tanto partidos políticos como el propio árbitro electoral —el INE—, parecen dispuestos a jugar el peligroso juego del populismo, simulación y rapiña electoral con la zanahoria de donar a los partidos las prerrogativas de los partidos políticos.

¿Y por qué es una grosera simulación, populista y de rapiña electoral?

1. Porque en el fondo, partidos políticos como Morena y su candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, no buscan ayudar a ciudadanos y damnificados, sino establecer un puente para el populismo y la rapiña electoral. ¿Por qué?

2. Porque si AMLO y Morena realmente quisieran ayudar a los damnificados, pudieron presentar una iniciativa en el Congreso de la Unión para que en el Presupuesto de Egresos 2018 se reasignen los recursos presupuestales destinados a los partidos. Así, el dinero destinado a los partidos se destinaría a los damnificados sin abrir la puerta al juego populista de la rapiña electoral.

3. Y es que abrir la puerta del juego electorero y populista de la donación, sería igual a abrir la puerta a la impugnación electoral luego de 2018. Es decir, si se viola la ley en el caso de las prerrogativas a partidos —y si el dinero es destinado a los damnificados—, los perdedores de la elección de 2018 tendrían todas las armas para tirar la elección por la vía legal.

4. Por eso, algunos presidenciables responsables, sensatos y que no van detrás del populismo y la rapiña electoral —como Margarita Zavala—, propusieron que el dinero destinado a los partidos, se reasigne a los damnificados para evitar la trampa electorera y populista de la donación.

5. Pero si tienen alguna duda de que Morena solo va detrás de la rapiña electoral —con la zanahoria de la donación de prerrogativas a los damnificados—, basta revisar el origen de la propuesta y los mensajes políticos. Por casualidad, el hashtag #PartidosDenSuDinero fue creado por los operadores de Morena.

6. Además, el primero en mandar el mensaje político en redes para donar parte de las prerrogativas de Morena, fue AMLO, quien en el primer intento que hizo fue bateado. Pocos hicieron caso y muchos lo cuestionaron. 

7. Luego, en un segundo mensaje en redes, el tabasqueño dijo: “tengo entendido que el PRI ha propuesto que el INE acepte que se done dinero de los partidos a damnificados […] nosotros lo hicimos primero […] antes de que lo decida el INE nosotros ya habíamos tomado la decisión de destinar este 20 por ciento que puede ser más”.

8. ¿Qué significa ese mensaje? Queda claro que AMLO y Morena no pretenden ayudar a los damnificados sino que en un acto populista van detrás de la rapiña electoral.

9.- ¿Y cuál es esa rapiña electoral? Elemental, buscan “colgarse la medalla” de que un partido político, como Morena, entregó dinero público a los damnificados. Es mejor la estrategia engañabobos, que miles de espectaculares.

10. Pero carentes de ideas, los dirigentes del PRI, PAN, PRD y de algunas empresas familiares motejadas como partidos, se han tragado el cuento de la donación. Y en lugar de proponer un cambio presupuestal sin influencia electorera, parecen dispuestos a violar la ley.   

¿Pero qué creen? Que ni los partidos ni el INE pueden donar algo que aún no tienen y que no es suyo.

Para el proceso electoral 2018, el INE solicitó un presupuesto de 25 mil millones de pesos; de los cuales 6 mil 778 millones se repartirían entre los partidos.

Sin embargo, ese dinero aún está en el paquete económico de la Secretaría de Hacienda que ni siquiera ha sido discutido por la Cámara de Diputados. Es decir, quieren disponer de dinero que aún no es aprobados y tampoco es suyo.

Lo que importa a partidos como Morena es la rapiña electoral.

Al tiempo.

EN EL CAMINO

El cuento “Frida” lo confirma; muchos reprobaron la exigencia de la tragedia.