Itinerario político

¿Anaya traicionó y entregó a Padrés?

Intramuros del PAN crece la indignación.

Y no, no solo se trata del abuso de los spots por parte del jefe nacional, Ricardo Anaya. Tampoco por  su “agandalle” desde la dirigencia nacional.

No, el nuevo enojo ha surgido a partir de lo que parece una traición mayor. Y es que voces consultadas en el PAN dicen que abundan los indicios de que Ricardo Anaya no solo habría traicionado a uno de sus principales promotores —a Guillermo Padrés, ex gobernador de Sonora—, sino que mediante una estratagema engañosa literalmente lo entregó a las autoridades.

Dicen las voces consultadas que a Padrés y a su familia se les hizo creer que existía un acuerdo político y que, a cambio de entregarse, el ex gobernador de Sonora recibiría un trato especial, de tal manera que podría llevar su proceso en libertad.

Sin embargo —y siempre según las mismas versiones—, Padrés y su hijo no solo habrían sido engañados y traicionados sino, literalmente, entregados.

Por ello, luego de la entrega voluntaria de Padrés, el proceso judicial dio un vuelco que no solo confirmó la prisión del ex gobernador sino que —de manera insólita— llevó a la cárcel a su propio hijo, Guillermo Padrés Dagnino, quien era parte del equipo de defensores de Padrés.

Hoy, y luego del revés de los abogados de Padrés —encabezados por Antonio Lozano Gracia, ex titular de la PGR—, el ex mandatario de Sonora ya vive su proceso penal en prisión, igual que su hijo. Y Según especialistas, padre e hijo pasarán muchos años en la cárcel.

Pero vale preguntar. ¿Por qué la traición y el engaño?

Elemental. Dicen reputados panistas que con la entrega de Padrés, el PAN y su dirigente, Ricardo Anaya, consiguen un tanque de oxígeno que podría mantener a flote al partido y a su líder en medio del escándalo por la corrupción que campea en el PAN.

Es decir, que a costa de Guillermo Padrés, hoy el PAN y Anaya intentan recuperar parte de la credibilidad perdida. Pero resulta especialmente cuestionable el nuevo acto de traición de Ricardo. ¿Por qué?

No solo por el pragmatismo delirante del jefe nacional del PAN, sino porque  Guillermo Padrés, junto con Rafael Moreno Valle, Gustavo Madero, además de gobernandores y senadores del PAN, fueron los principales promotores de Ricardo Anaya a la dirigencia de su partido.

Más aún, no son pocos los panistas que aseguran que Padrés —entre otros gobernadores, legisladores y dirigentes— financió la carrera política de Anaya. Es decir, el jefe nacional del PAN ha traicionado a todos sus promotores.

1. Como es evidente, traicionó a Guillero Padrés.

2. Traicionó a Gustavo Madero, al que arrebató la dirigencia del PAN y toda posibilidad de aspirar a la candidatura presidencial.

3. Anaya traicionó a Rafael Moreno Valle, actual gobernador de Puebla y otro de los pilares de la promoción de Ricardo Anaya. En este caso la guerra es tal, que Moreno Valle encabeza el “todos unidos contra Anaya”.

Y es que la cantidad de traiciones del señor Anaya unificaron al PAN, pero en su contra. Y la mejor muestra son las cartas públicas de 18 líderes y notables panistas que alertaron al partido azul sobre uno de sus peores dirigentes.

4. Ricardo Anaya traicionó al senador Jorge Luis Preciado, ex candidato al gobierno de Colima, y quien en segunda vuelta perdió el gobierno estatal porque Anaya lo dejó abandonado, retiró los recursos y, literalmente, pactó el gobierno de Colima.

Según distintas voces panistas, las traiciones de Anaya no tienen límite y se han producido desde su nacimiento como panista en Querétaro, pasando por los estados y todos los centros de poder panista. En todos los casos la traición es resultado de la ambición sin freno de Ricardo Anaya; aspirante a la candidatura presidencial del PAN y quien hoy solo ha conseguido fragmentar al partido hasta niveles de poner en riesgo su regreso al poder presidencial.

Por eso la segunda carta de los 18 notables panistas a Ricardo Anaya, quienes le habrían planteado un ultimátum.

Y es que Anaya ya no suma, sino resta en el PAN. Y en todo proceso electoral, un presidente que solo resta, es un presidente muerto.

Al tiempo.