Opinión

Los retos de Tony Gali

Tal y como lo comentábamos la semana pasada, el perfil ciudadano de José Antonio Gali Fayad generó una gran confianza en los poblanos, quienes le otorgaron su voto para que se alzara con la victoria de manera holgada el 5 de junio.

La amplia diferencia entre él y su más cercana contendiente le permitirá comenzar una gestión con la legitimidad necesaria, una vez que no deja duda para una posible judicialización del proceso electoral.

Poco tiempo tendrá que dedicarles al festejo y al agradecimiento a los ciudadanos que lo apoyaron en esta importante etapa de su carrera política, lo que corresponde ahora es la creación de un plan de gobierno.

Son siete meses con los que Gali y su equipo de transición contarán para consensuar, dialogar y conocer las inquietudes de los ciudadanos, plasmándolas en un plan de gobierno que sea incluyente.

Confiamos en la selección de los mejores perfiles que acompañarán a Tony, para conformar un equipo plural, eficiente y sobre todo sensible a las demandas ciudadanas, la experiencia será fundamental para dar respuesta a los ciudadanos.

Si bien es cierto, son 20 meses con los que contará el próximo gobernador, es tiempo suficiente para poner en marcha y cumplir con los compromisos contraídos en campaña y emprender políticas públicas enfocadas al bienestar de los poblanos.

La oposición deberá reconocer el mandato que los ciudadanos otorgaron a Tony Gali, dejar de lado los colores partidistas y trabajar por una sociedad que espera madurez y alteza de miras de su clase política.

Una lectura de los resultados es que hemos dado el primer paso para la ciudadanización de la política. Tony quien no milita en ningún partido político, será un gobernador para todos, con una agenda común y no solo propia, con la experiencia necesaria para conducir al estado a un mejor desarrollo social y económico.

Mientras se consolida el Plan para Puebla, que Tony nos ofrece, a la sociedad nos corresponderá, seguir participando, ya que votar no es suficiente, si aspiramos a una vida democrática plena. Que el triunfo de Tony Gali sea para bien de Puebla, pero fundamentalmente para bien de sus ciudadanos.