Opinión

De pensión universal y seguro de desempleo

Todavía era la época en que Andrés Manuel López Obrador era el jefe de gobierno del Distrito Federal, cuando se instrumentó la pensión a los adultos mayores que consistía en otorgar mensualmente 668 pesos a cada persona mayor de 70 años. Dicha estrategia de carácter social no tardó en ser calificada de populista por sus opositores.
No pasó mucho tiempo para que el gobierno federal, en el sexenio de Felipe Calderón, instrumentara una política de las mismas características argumentando que era necesario y que no era populista.
En la campaña presidencial de 2012 todos los candidatos hacían referencia a instrumentar políticas gubernamentales de beneficio social, pensión universal y seguro de desempleo. Con el triunfo de Enrique Peña Nieto se esperaba que continuara con las estrategias mencionadas y que ampliara los recursos para acciones de carácter social. Así surge la Cruzada Nacional Contra el Hambre.
La semana pasada después de una acalorada discusión en el pleno de la Cámara de Diputados, los dictámenes de la pensión universal y de seguro de desempleo quedaron aprobados en su mayoría por legisladores del PRI, PANAL, PVEM y la mayoría del PRD con la votación en contra del PAN, PT, MC y una minoría perredista.
Pareciera que acciones de este tipo podrían generar el consenso necesario para pasar sin mucha discusión y no provocar la toma de la tribuna y jaloneos entre legisladores, ya que el PRD lo ha llevado a cabo en el DF, el PAN a través del gobierno federal el sexenio pasado y ahora es el PRI quien lo propone. Sin embargo, no es la acción final con lo que están en desacuerdo quienes se oponen sino en la instrumentación y sobre todo de dónde se obtienen los recursos.
Para el caso de la pensión universal, ésta comenzará otorgando a cada persona mayor de 65 años un monto de 580 pesos mensuales, siempre y cuando no tengan la calidad de pensionados, esta cantidad en menos de cinco años llegará a ser de 1092 pesos.
Mientras que para el seguro de desempleo, podrán acceder a él los ciudadanos mexicanos que hayan dejado de laborar 45 días naturales, y que demuestren que no tengan cómo acreditar otros ingresos ni pensiones. A ellos el gobierno les aplicará 6 pagos de carácter mensual respecto a sus últimas 24 cotizaciones y los capacitará para encontrar otra fuente de empleo.
Pareciera que estas dos acciones de beneficio social no generarían mayor crítica; sin embargo, lo que no quedó claro desde la iniciativa es que el dinero provendrá de los mismos trabajadores y cuando no sea suficiente entonces sí ya el gobierno se hará cargo del pago.