Opinión

La paz colombiana

El domingo 15 de julio se llevaron a cabo las elecciones presidenciales de Colombia. La principal característica de este proceso es la segunda vuelta en la elección y la posibilidad de reelección del ejecutivo.

 En la primera vuelta participaron cinco candidatos, Zuluaga y Santos obtuvieron los dos primeros lugares con el 29.25% y el 25.69%   

 El alumno superó al maestro, pues Santos logró en la segunda vuelta  el 51 por ciento de los votos, los suficientes para alcanzar la reelección y para lo cual contó también con el voto independiente  y de izquierda.

Sin embargo, hay que destacar que en esta segunda vuelta, votaron 16 millones de los 33 millones de colombianos que debían hacerlo. Además el voto blanco o voto nulo alcanzó el 4 por ciento. 

Al analizar el proceso de dos vueltas en la elección presidencial en Colombia, un país que no ha logrado concretar la paz nos parece interesante analizar por que en México en la pasada reforma política esta figura fue desechada por los partidos . 

México se encuentra en una coyuntura histórica en la que la lucha contra el narcotráfico y el restablecimiento de la paz social y la seguridad siguen siendo prioritarias para la sociedad mexicana, aunado a un pobre crecimiento de la economía lo que ha generado incertidumbre entre la sociedad, los sectores empresarial y financiero nacional y extranjero, a pesar de los mensajes del gobierno federal de un escenario propicio para la inversión y la promesa permanente de que las reformas promovidas, garantizan el mejoramiento de la población en el mediano y largo plazo.

 En nuestro país se ha discutido la posibilidad de instrumentar la segunda vuelta electoral, incluso desde el sexenio de Calderón; sin embargo, en aquel entonces tampoco tuvo eco entre los principales actores políticos.

 La reforma política ya se aprobó y no se hizo mención de ninguna de estas herramientas de la democracia participativa, a pesar de que se consolidó la consulta popular, la cual para ser realidad, tiene que superar una serie de candados que la hacen procedimentalmente inviable.

Aunque hoy el principal tema a consultar sea la reforma energética. La falta de resultados en materia de seguridad y de combate al crimen organizado, pudiera ser en el 2018 la demanda prioritaria para los electores  mexicanos, de seguir con esta tendencia a la alza, aunque vale la pena decirlo este asunto de la violencia social, no es una preocupación sólo de México y Colombia sino una realidad en América Latina.

Sin embargo, con la reforma política, el PRI convenció al PRD y al PAN de que su vocación histórica por lograr el bienestar social y el bien común, sólo será posible compartiendo el poder político y el presupuesto.

Si lo logran, el pueblo mexicano se los reconocerá, aunque si no lo logran, no se los podrá reclamar en las urnas. La solución será conformar un gobierno de coalición. Así las cosas, los electores seguirán siendo compañeros de viaje pero no de itacate.