Opinión

La guerra santa

Los últimos meses hemos sido testigos de la lucha que se desata en el hemisferio oriente, entre musulmanes y judíos.

La contienda por la supremacía religiosa data de miles de años, desde las cruzadas por la conquista de Tierra Santa y la batalla que se libra en la Franja de Gaza no será el colofón de estos enfrentamientos  político-religiosos.

¿Por qué hoy resurge el tema? el presidente del Congreso Judío Mundial Ronald Lauder, en su reciente visita al Vaticano, confesó, que el papa Francisco habría comentado que “existe una tercera Guerra Mundial y que, a diferencia de las otras, esta no se da en un solo momento sino por etapas.” Que hoy la guerra era contra los cristianos como antes lo habría sido contra los judíos.

El politólogo Samuel P. Huntington parecía prever esta situación en su obra “El choque de las civilizaciones” escrito en 1996, donde establece que los conflictos mundiales tenían raíces de orden ideológico y económico; plantea que inicialmente el planeta estaba configurado en dos bloques, el occidental o capitalista y el bloque comunista; posteriormente, se formó un tercer bloque, el de los países no alineados. Con la caída del bloque comunista se esperaba que el otro bloque, el occidental, se impusiese plenamente, pero no ha sido del todo así, sino que, contrariamente, ha emergido un mundo de civilizaciones.

Este nuevo orden mundial tiene sus riesgos. Las civilizaciones emergentes entre las que destaca la japonesa, la hindú y el islamismo, se consideran superiores a la de Occidente en función de que sus valores morales son más auténticos. Huntington preveía que, por la vía del desafío demográfico (en 2025 más del 25% poblacional mundial será musulmana) o por vía del crecimiento económico (en 2025 Asia incluirá siete de las nueve economías más fuertes del planeta) se crearía una inestabilidad y el poder y los controles de la civilización occidental se desplazarán hacia las civilizaciones no occidentales.

Mientras que Juan Pablo II pedía perdón por haber ignorado las inmolaciones del nazismo contra los judíos, el papa Francisco declara el inicio de la tercera guerra mundial por el conflicto de oriente medio, coincidiendo con la tesis de Huntington.

Lo que está por verse es si la visión geopolítica de Bergoglio está dispuesta a renunciar al universalismo de la religión cristiana en aras de construir una nueva convivencia humana, que acepte la diversidad cultural y logre construir la coexistencia religiosa buscando los atributos comunes entre civilizaciones, como lo plantea Huntington. Su visita a Albania parece ser el primer paso.