Opinión

¿Qué va a hacer el Congreso?

Iniciamos este 2017 con el ya sabido incremento a la gasolina, un incremento de aproximadamente 20 por ciento; éste fue de manera diferenciada de acuerdo a la zona del país, por las condiciones de logística, lo que hace en algunas regiones del centro del país con los aumentos más elevados.

Como era de esperarse, la molestia se generalizó en todos los sectores de la sociedad, lo que llevó a las manifestaciones en contra del "gasolinazo" de la reforma energética y sobre todo de Enrique Peña Nieto.

Las manifestaciones se desbordaron en acciones violentas en algunas partes, donde vándalos aprovecharon este descontento social para irrumpir comercios establecidos y saqueándolos, acciones similares se vivieron durante algunos días en diferentes estados de la República, lo que provocó pérdidas millonarias para el comercio formal e informal, ya que fue la noche del 5 de enero cuando más pánico se generó.

El presidente fue presionado para enfrentar la crisis que se presentaba en el país; en anuncio por cadena nacional, su declaración principal fue que "no habrá marcha atrás en el aumento a la gasolina". Dijo que entendía la molestia, pero que esto se debía a factores externos como el aumento de las gasolinas en el mundo, que la mayor parte de nuestro combustible es importado, de no hacerlo los programas sociales se verían afectados. Que este aumento sólo afecta al sector de la población que más ingresos tiene, pero a los 60 millones de mexicanos clasificados en pobreza no les afecta.

Sin embargo, no hay que perder de vista que quienes aprobaron las reformas que dieron origen al malestar ciudadano fueron los legisladores de ambas cámaras y principalmente de los tres principales partidos políticos, algo que venían negociando desde el inicio de sexenio con el "Pacto de México".

Quienes tienen el poder de revertir alguna decisión que fue tomada por el Congreso de Unión es él mismo, pero prefieren poner en primera línea al presidente de la República y al PRI para que asuman los costos políticos y electorales que sin duda tendrán fuertes repercusiones en las elecciones de este y del próximo año. Tendrán que ser ellos quienes asuman su responsabilidad en el federalismo.

Sin embargo, es muy probable los precios de la canasta básica se incrementen debido a la misma situación de logística que habla Peña, se utiliza más combustible para llevar los productos básicos a los mercados, los servicios se encarecerán, así como ya lo hizo el gas y la electricidad, que estos lo utilizan el 100 por ciento de la población y no sólo los sectores más pobres.