Opinión

El bono político del PRI

Después de las elecciones de 2012, parecía que el gobierno de EPN estaba dispuesto a incrementar su legitimidad, a pesar de que no llenó las plazas con su triunfo ni tampoco vimos a personas jubilosas con su victoria, la mayoría en votos fue suficiente para pasar el tamiz del organismo electoral que calificó la elección como válida, pero aún faltaba consolidar ese triunfo en el ejercicio del gobierno.

Sin embargo, esto le alcanzó para librar bien el tramo de transición entre el gobierno saliente panista y el entrante así como los primeros meses de su administración, la puesta en marcha del Pacto por México, moderó la discusión y el debate entre los tres principales partidos políticos, parecía que el país había entrado en una nueva etapa en su vida democrática, pero más que un gobierno de coalición, el Pacto representaba las viejas prácticas del corporativismo mexicano al ser un instrumento político que centralizaba las decisiones y acuerdos cupulares entre los tres dirigentes de los partidos políticos, dejando de lado la voluntad de los ciudadanos que debería estar representada en la Cámara de Diputados.

Una vez que Peña Nieto logró sacar adelante las reformas con el Pacto por México, éste ha dejado de ser útil, ya que sólo los partidos de oposición evocan a él como moneda de cambio para sus intereses al reclamar una reforma político-electoral antes de aprobar una energética. El panismo pensó que el PRI y el gobierno los necesitaban para cogobernar pero se olvidaron que hoy el pacto era un triunvirato y que si no era con ellos sería con el PRD como el gobierno lograría sus objetivos reformistas.

La reforma hacendaría que quedó reducida a una simple miscelánea fiscal, finalmente fue aprobada sin el apoyo del panismo y de las cámaras empresariales, lo que destaca porqué al PRI se le ubica más como aliado del PAN y de la cúpula empresarial en los temas de política económica lo que se vio con la omisión de varios puntos contemplados en la propuesta inicial, como IVA a colegiaturas, hipotecas, rentas y espectáculoss. La aprobación de la Ley de Ingresos para el año 2014 a decir de los expertos financieros incrementará la expectativa de inflación del 3% que calculó el Banco de México y que ellos prevén que oscilará entre 3.90 y 4.19%. La estabilidad macroeconómica, según esta apreciación, estaría en riesgo y hasta el momento no se conoce cuál será la estrategia para cumplir las metas de crecimiento económico con empleo. Habrá que esperar a conocer la política de gasto e inversión pública con la presentación del presupuesto de egresos.

Ahora que el PRI ha podido aprobar la mayoría de las reformas, a las que ellos refieren como las necesarias para sacar adelante al país, queda la más importante o que podría traerles mayores complicaciones como es la energética.