Opinión

La autonomía del IFAI

La vida democrática en un país no sólo se mide revisando sus procesos electorales, la democracia es un estilo de vida en donde se conjugan acciones y actores, los ciudadanos son pieza clave, mientras que los servidores públicos y políticos profesionales deben tener presente que trabajan para construir una mejor sociedad, donde las instituciones garanticen una elevada calidad de vida para el ciudadano.
Una de estas acciones es la transparencia y rendición de cuentas, un tema relativamente nuevo en nuestro sistema democrático, con la expedición de la Ley de Acceso a la Información así como la creación del Instituto Federal de Acceso a la Información que nace como una dependencia en el organigrama de la administración pública federal.
La Cámara de Senadores ha legislado para otorgarle autonomía al IFAI y cuente con personalidad jurídica y patrimonio propio, la importancia de la reforma es mayúscula ya que de ahora en adelante las decisiones que tomen los consejeros no puedan ser tomadas como de un funcionario del gobierno federal sino como de un ciudadano que trabaja para transparentar el uso de los recursos públicos.
Otro punto a favor es el de crear delegaciones en los estados, ya que los organismos creados para regular esta función no se encuentra bien estructurada y no se ha profesionalizado sobre la transparencia. A pesar de que existen organismos estatales de transparencia existen algunos que se encuentran cooptados por el gobierno estatal y funcionan como una oficina más del gobierno y la transparencia resulta opaca o nula dependiendo lo que decida el ejecutivo del estado, con la autoridad de una delegación del IFAI se vería fortalecida la transparencia y rendición de cuentas en las entidades federativas.
Los sujetos obligados son aquellos que reciben recursos públicos para desempeñar sus tareas; sin embargo, no todos los que reciben algún tipo de beneficio del erario son obligados informar sobre su uso, se debe ampliar a organizaciones civiles, sociales y hasta religiosas. Los partidos políticos y los sindicatos también deben ser parte de este proceso democrático.
La transparencia no sólo se basa en decir en qué se gastó sino también decir cómo se gastó, a quién se compró y sobre todo los beneficios que traerá consigo el uso de los recursos públicos. La rendición de cuentas debe ser un tema de dos vías, el gobierno organizando la información y los ciudadanos preguntando y accediendo a la información.
Otra de las tareas principales tanto del gobierno como de asociaciones civiles es la concientización y difusión tanto de la información como el derecho que tenemos los ciudadanos de saber en qué se gasta el gobierno con nuestro dinero que les damos a través de los impuestos.