Opinión

La alianza 2018 avanza

Después de los resultados electorales de este año, sobre todo los del Estado de México, donde el PRI resultó ganador por un mínimo margen sobre el Movimiento Regeneración Nacional, que sin ningún aliado logró el segundo lugar, además de la mala experiencia del PAN que se convirtió en la cuarta fuerza política y el buen posicionamiento del PRD y su candidato; hoy las dirigencias nacionales comienzan a preparar el terreno para el 2018.

Estos resultados fueron leídos correctamente por la oposición, que ya está tomando acciones para formalizar un amplio frente opositor para el próximo año y así ganar la presidencia de la República.

En días pasados, el partido Acción Nacional había decidido formar parte de este frente amplio y están por discutir y decidir las acciones a seguir para poder establecer alianzas con otros partidos, a lo que se han sumado los precandidatos con más posibilidades como Rafael Moreno Valle y Margarita Zavala, además de su dirigente y también aspirante presidencial Ricardo Anaya. Sin embargo; en este partido la primera dificultad a superar es la definición de su candidato o candidata a la primera magistratura del país. Sin duda al PAN le queda claro que la suma de siglas es la mejor estrategia para aspirar a ganar la próxima elección.

Por otro lado, quienes ya se encuentran en el mismo proceso, es el PRD, ya que su comité ejecutivo nacional ha aprobado impulsar un frente opositor para el 2018, incluyendo a Morena. Aunque no todas las corrientes del partido vieron con buenos ojos una posible alianza con el PAN, tal es el caso de René Bejarano a quien cada día se le ve más cerca de Andrés Manuel López Obrador.

En esta estrategia aliancista, el partido del sol azteca parece tomar la iniciativa, ya que su próximo Consejo Nacional definirá la forma y fondo de este posible frente opositor al PRI. La corriente de los llamados "Galileos" desde hace tiempo propuso la conformación de esta estrategia unificadora. La postura de los perredistas cobra mayor importancia ante la actitud y definición de López Obrador de negarse a una alianza de izquierdas, lo que despeja el camino para que las fuerzas políticas de diferente signo ideológico construyan una alianza electoralmente competitiva. Sólo faltaría que, derivado de este ejercicio, surgiera una propuesta de gobierno en la que esté incluida la voz de los diferentes sectores de la sociedad y conformar una agenda inclusiva y de vanguardia ante los retos que impone la gobernabilidad del país.

Para el PRD mantener el gobierno de la Ciudad de México y otros estados donde puede ganar gubernaturas es su prioridad. Esto significa avanzar electoralmente en todo el país y sobre todo mantener su presencia en las cámaras de diputados y senadores.

El proceso del 2018 ha arrancado de facto un año antes, los partidos políticos han comenzado a mover sus piezas y por ahora, nadie tiene asegurado nada. Ante este escenario la oposición al PRI con una eventual alianza electoral tiene todo que ganar. A pesar de que Morena y su candidato Andrés Manuel López Obrador siguen siendo la opción a vencer, cada vez se ve con mayor posibilidad el triunfo de una amplia alianza opositora en el 2018.