Opinión

Salario real

México en los últimos años ha caído en un bache de crecimiento respecto a los salarios mínimos, de acuerdo a un estudio de la CEPAL nuestro país ocupa los últimos lugares, al encontrarse debajo del umbral de pobreza per cápita, existiendo, “el riesgo de una menor cohesión social y mayor violencia de no ajustarse” de acuerdo a Antonio Pardo, secretario ejecutivo de dicha institución.

En días pasados el gobierno del DF a través de su jefe de gobierno alista una propuesta para aumentar 20 pesos el salario mínimo a partir del próximo año y que éste se incremente paulatinamente durante una década hasta alcanzar los 171 pesos. 

La propuesta ha generado opiniones encontradas, desde el rechazo del gobierno federal que afirma a través del jefe del SAT Aristóteles Núñez, el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens y el secretario del Trabajo, Alfonso Navarrete, que la propuesta generará inflación, lo que llevaría a una crisis.

Sin embargo, el secretario de desarrollo económico del gobierno del DF, Salomón Chertorivski Wondelberg, defiende la propuesta asegurando que no se generará presiones inflacionarias siempre y cuando el alza se lleve de manera moderada, gradual y haya un seguimiento a las variables macroeconómicas.

Dicha iniciativa sería local, desvinculando el salario mínimo que se manejaría en el DF con el de la federación.

Lo cierto es que el poder adquisitivo de los trabajadores no alcanza para costear la canasta básica.

Claro que un aumento directo al salario sería visto con buenos ojos por parte de la clase trabajadora asalariada, pero éste debe ser manejada con cuidado, tener los convenios necesarios con la clase empresarial con un compromiso en que no se elevarán los precios de los productos o servicios, si es que realmente se quiere generar un incremento en la calidad de vida y que la inflación no se eleve.

Aún se encuentra en estudio esta propuesta; sin embargo, ¿qué pasará con los millones que viven en el interior de la república? ¿qué pasará con el mercado informal?

Hasta hoy se ha privilegiado la política macroeconómica y se ha descuidado el mercado interno además de la carencia de una política industrial.

Si queremos mejorar el ingreso por la vía de la productividad, debemos invertir en educación y tecnología con procesos productivos que generen valor agregado al trabajo y con ello mejores salarios.

Las políticas que privilegian el mercado externo como solución deben tomar en cuenta que las utilidades generadas por los trabajadores deben servir para financiar el desarrollo del país y no exportarse a los países inversionistas.

La política económica debe garantizar el interés de México sobre los intereses extranjeros.

Renesan4@hotmail.com