Opinión

Reforma sin consenso social (Última Parte)

La gran liberalización (del país) ya tiene 30 años y claramente eso por sí mismo no bastó. No estamos hablando de que haya habido un desempeño terrible, pero no fue lo que se esperaba”

En México seguimos esperando ese milagro, a pesar de haber llevado al pie de la letra las aciones liberalizadoras de ese paquete híbrido de posturas neoclásicas y neoliberales debido a que para los neoliberales, lo relevante ha sido el proceso de privatización, mientras que para los neoclásicos lo es la desregulacion. Después de 30 años seguimos con la disciplina presupuestaria que ha llevado al gobierno sólo a recortes en el salario de los burócratas, ademas el gasto en educación sigue siendo menor al promedio de países de OCDE; los impuestos los siguen aportando los contribuyentes cautivos sin ampliar la base gravable; esto sólo por citar algunas de las acciones llevadas a cabo por el gobierno mexicano.

Krugman también advirtió sobre la reforma energética “ha habido casos alarmantes en que las concesiones se han convertido en regalos para amigos, como ha ocurrido hasta en Estados Unidos e Israel”.Como decimos en Mexico, si el “río suena es porque agua lleva”.

Sin duda, reformas impulsadas por el gobierno federal serán uno de los temas de campaña, tanto por el partido en el gobierno como por la oposición, aunque el presidente ya se “amarró el dedo” al afirmar que los resultados no se verán en el corto plazo. Sólo falta ver qué decide el ciudadano y hacia dónde emite su voto, sobre todo porque en el escenario electoral no se observa una propuesta que retome el tema de la autodeterminación nacional ante, la cada vez mayor dependencia de los estados nacionales gerenciales al modelo de subordinación global.

Joseph Stiglitz premio Nobel de economía en 2001, ha dicho que los países con más éxito en la globalización, son aquellos que rechazaron la implementación del modelo económico impuesto por el Consenso de Washington y que definieron su agenda de desarrollo de manera autónoma como fueron Corea del Sur, Taiwan y Japón. Lamentablemente para nuestros países, lo que impera hasta hoy, es lo que Frances Stewart denomina el Consenso del Mercado, que son las creencias y actitudes de agentes económicos y sus gobiernos en las reglas del Consenso de Washington. La pregunta es, ¿cuándo se impondrán las reglas del desarrollo económico fundadas en el Consenso Social, que tanta falta hace a nuestro país?