Opinión

Obama en España

La visita del presidente estadounidense Barack Obama a España estaba preparada para reunirse con un posible mandatario electo después de las elecciones del 26 de junio; sin embargo, no se pudo dar por los resultados tan cerrados y que no han permitido llevar a cabo la ceremonia de investidura.

Pasan los días y parece no haber un consenso entre las diferentes fuerzas políticas que resultaron vencedoras, el Partido Popular y Ciudadanos con los partidos de izquierda que integran el Partido Socialista Obrero Español y Podemos. A pesar de tener la experiencia de diciembre donde tampoco hubo una mayoría en el Congreso para definir a un Jefe de Gobierno los dirigentes partidistas continúan sin definir un gobierno para España.

En este contexto es que Obama hizo una visita de Estado, de sus últimas giras por Europa, ya que las elecciones en Estados Unidos, serán en noviembre y la incertidumbre continúa, sobre quién podría suceder a Obama en la Casa Blanca.

Los temas a tratar fueron múltiples; sin embargo, el discurso que manejó Obama en esta visita a España fue de consenso. La agenda tenía que estar marcada por la relación bilateral entre EEUU y la Unión Europea, que previo al Brexit fue tan cuestionada por el mismo Obama, hoy acude a Europa y deja en claro que Europa con o sin el Reino Unido será un aliado de EEUU.

También la relación entre EEUU y España aseguró Obama que no se verá afectada, sea quien sea el presidente de España e incluso si el republicano Donald Trump arriba a la presidencia de EEUU.

Obama no perdió la oportunidad de poderse entrevistar con los representantes de izquierda como Pedro Sánchez del PSOE y Pablo Iglesias de Podemos, con quienes intercambió ideas. Recordemos que ellos pudieron a inicio de año ser quienes encabezaran el gobierno español y en ellos hoy recae la oportunidad de sumarse al gobierno de Rajoy.

El presidente Obama confió en la voluntad de los españoles y que estos puedan conformar un gobierno estable y legítimo, sin que tengan que recurrir a una tercera elección que calificó como "una broma de mal gusto".

La izquierda tendrá que cohabitar con el PP y C's para conformar una alianza de gobierno de transición, que deberá tener como base la elaboración de una nueva ley electoral y que garantice representatividad real de las fuerzas políticas y un gobierno estable ante un escenario europeo incierto por la salida de Gran Bretaña de la UE, lo que también representa un reto para la democracia representativa española.