Opinión

Nuevos partidos, misma realidad

El sistema de partidos políticos que subsiste en México ha entrado en una crisis de legitimidad. Institutos políticos longevos, élites permanentes, prioridad a pactos cupulares, todo esto ha generado desconfianza y apatía por parte de los ciudadanos. 

La semana pasada el Instituto Nacional Electoral aprobó la inscripción de tres nuevos partidos políticos. Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), el Frente Humanista y Encuentro Social, por lo que en las elecciones de 2015 para elegir diputados federales, participarán un total de diez institutos políticos.

En México existe un claro tripartidismo, que ha dejado de lado el espíritu democrático representado por un espacio plural como es el Congreso de la Unión. Los dirigentes partidistas -quienes no son electos democráticamente- han tomado las decisiones más importantes del país a través del Pacto por México, lo que ha desgastado la imagen de los partidos, ya que el sentimiento en general es ¿para qué votar por diputados que simplemente seguirán la línea de su partido? La partidocracia se ha impuesto en el sistema político mexicano.

Las elecciones del próximo año serán un referente para el futuro de los partidos, mientras que el PRI sigue siendo la única opción de centro, la izquierda y la derecha se encuentran divididas, las diferentes corrientes del PRD y del PAN libran en una lucha permanente por el control de sus dirigencias y esto puede beneficiar al PRI; sin embargo, si llegan a disciplinarse y consolidar una de coalición de cara al 2018, esto podría poner en serios problemas al partido en el gobierno.

El 2015 también establecerá los verdaderos alcances de los nuevos partidos políticos, observaremos qué partido rebasa el umbral del 4 por ciento de votos de la lista nominal y así lograr no sólo conservar su registro, sino medir su potencial electoral y con ello, su capacidad de influencia ante el gobierno así como su interacción con otros institutos políticos en la cámara de diputados, lo que equivaldría a convertirse en un contrapeso eficiente ante el poder ejecutivo. Pocos partidos logran consolidarse como una opción confiable y duradera en su primera elección y hay otros que se caracterizaran como los eternos “paleros” o partidos satélites del régimen político en turno.

Ante este escenario, los tres nuevos partidos recibirán en los últimos meses del año, 50 millones 550 mil pesos, poco más de seis millones de pesos mensuales de un total de 505.5 millones de pesos a repartir entre todos los partidos. Cabe destacar, que de dos de los partidos de reciente creación, sus dirigentes tuvieron vínculos con el PRI.

Sea cual sea el resultado de 2015, éste será el preámbulo que determine los resultados de la elección del 2018, en la que estarán en juego presidencias municipales, congresos locales, gubernaturas, el congreso de la unión y la presidencia de la república.