Opinión

Nuevo León; sí pudo

Con datos de conteos rápidos, se puede hablar del triunfo de Jaime Rodríguez Calderón “el Bronco” como el primer candidato ciudadano en ganar la gubernatura de un estado.

Nuevo León marca la pauta, demostrando que las candidaturas ciudadanas ofrecen un cambio y que éste es real.

Como ya habíamos comentado en este espacio, Jaime Rodríguez con el carisma que lo caracteriza hoy consolida su proyecto político, llega a una posición sin el respaldo de ningún instituto político, y sin la estructura, ni la organización que caracteriza a un partido.

El caso es el primero en América Latina, hoy los regiomontanos ofrecieron una cátedra de democracia participativa, se dieron la oportunidad de conocer y votar por una opción diferente al PRI que históricamente había sido el partido hegemónico en el estado, tampoco decidió voltear a la oposición tradicional del PAN o de partidos de izquierda.

Desde semanas atrás se habían publicado encuestas a través del diario Reforma, donde ya situaban al Bronco en primer lugar en las preferencias y a la candidata del PRI, Ivonne Álvarez rezagada en el segundo,  lo que desató la polémica, pues parecía imposible que un candidato ciudadano pudiera rebasar a las estructuras del PRI y del PAN.

A una semana del día de la elección el Bronco logró convencer a Fernando Elizondo, quien competía bajo las siglas de Movimiento Ciudadano, para que declinara a su favor, con lo que demostró su capacidad de lograr acuerdos y consensos.

Con el apoyo de Elizondo se reforzó su campaña y ganó más credibilidad entre los ciudadanos, lo que llevó a su inminente e histórico triunfo.

Sin embargo; el ejercicio en el poder del Bronco, Jaime Rodríguez será tan complicado como le pretendan los partidos políticos representados en el congreso local conformado por diputados que sí tienen una filiación y una agenda definida por las directrices que se formulan en las cúpulas partidistas.

Los consensos serán fundamentales, así como la relación que tendrá que tejer con el presidente de la república y con los diputados federales que asignarán el presupuesto para el segundo estado con el mayor desarrollo económico, sólo después del Distrito Federal.

Con el triunfo del primer candidato ciudadano, se abren nuevas expectativas para otros ciudadanos comprometidos y capaces y que aspiren a gobernar, aunque en el camino tengamos que ver a candidatos como “Lagrimita” o Cuauhtémoc Blanco.

Quienes deben analizar su propuesta y sus acciones son los partidos tradicionales, empezando por la revisión de sus procesos de selección de candidatos y no vuelvan a caer en designaciones como la de Carmen Salinas con lo que ven su credibilidad mermada.

Tendremos que seguirle la pista al Bronco, pues su posición política será un referente para quienes en el futuro aspiren llegar a la representación popular por la vía independiente y ciudadana.