Opinión

Los Ninis

Una de las principales preocupaciones por parte de los gobiernos en los últimos años ha sido el de los Ninis, término que ha sido acuñado para clasificar a aquellos jóvenes que no tienen la oportunidad ni de estudiar ni de trabajar.

De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi) la cifra de jóvenes con estas características rebasan los 7 millones, de aproximadamente 25 millones de jóvenes que se encuentran entre los 12 y los 29 años. 

Encontramos que es una constante no sólo en México sino también en América Latina donde el promedio de Ninis es del 25%, uno de cada cuatro de los jóvenes de 15 a 24 años no están insertos en ningún marco de institucionalidad ni educativa ni laboral. 

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), destaca que México se ubica en la quinta posición entre los países de la OCDE con el mayor porcentaje de sus jóvenes sin estudiar ni trabajar sólo después de Turquía, España, Italia y Chile.  

La mayoría de los mexicanos tienen un nivel educativo bajo, 63% poseen un nivel de estudios por debajo de la educación media superior y sólo 37% han alcanzado al menos la educación media superior, uno de los porcentajes más bajos entre los países de la OCDE sólo después de Turquía. México gasta en promedio el 15% del PIB per cápita por estudiante de primaria y el 17% por estudiante de secundaria y nivel medio superior, ambos significativamente por debajo del promedio de la OCDE (23% y 26% del PIB per cápita, respectivamente).

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) detectó que de los llamados Ninis, el 75 por ciento son mujeres quienes no tienen oportunidad de trabajar, en ocasiones por discriminación o porque deciden sacrificar  su futuro profesional por el cuidado de la familia. 

Los jóvenes son el sector más afectado en materia de inclusión al trabajo, pues mientras que la tasa de desempleo de la población en general ronda el 5 por ciento, en el caso de jóvenes casi se duplica, lo cual significa todo un reto para América Latina. 

La situación que viven millones de jóvenes en zonas rurales y de pobreza extrema los obligan a contribuir a la casa antes que pensar en la escuela, donde la responsabilidad de mantener una familia es a muy corta edad. 

Otro sector de Ninis son aquellos que por cuestiones de espacios educativos ven truncadas sus aspiraciones a continuar con sus estudios y lamentablemente no tienen los recursos para acceder a instituciones privadas. 

Por otro lado encontramos a jóvenes que aun con la oportunidad de contar con un título universitario la oferta de trabajos dignos y bien remunerados son pocos. Las ferias donde se ofrecen vacantes en empresas quedan cortas, para los miles de jóvenes que con curriculum en mano buscan un empleo aunque ya no tenga que ver con sus estudios. 

El tema de la empleabilidad debe ser visto como una política de Estado en México, pues generar más oportunidades para los jóvenes involucra al gobierno en todos sus niveles y a los actores productivos sindicatos y empresarios.