Opinión

Mujeres y democracia

El pasado domingo se conmemoró en todo el mundo el Día Internacional de la Mujer y sobre todo en las redes sociales, donde se manifestaron las diversas razones para celebrarlo, lo cierto es que, si bien las mujeres son un pilar fundamental para nuestra sociedad, por su papel trascendente en diferentes ámbitos de la vida social, económica y política, todos reconocemos que aún hay temas pendientes por resolver para lograr la equidad entre hombres y mujeres. 

Todo inicio, el 8 de marzo de 1857, cuando un grupo de obreras textiles protestó en las calles de Nueva York por las míseras condiciones en las que trabajaban. El 5 de marzo de 1908, nuevamente Nueva York fue escenario de una huelga. Un grupo de mujeres reclamaba la igualdad salarial, la disminución de la jornada laboral a 10 horas y un tiempo para poder amamantar a sus hijos. Durante esa huelga, perecieron más de un centenar de mujeres quemadas en una fábrica de Sirtwoot Cotton, en un incendio que se atribuyó al dueño de la fábrica. 

Posteriormente, en 1910, durante la Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Trabajadoras celebrada en Copenhague (Dinamarca) más de 100 mujeres aprobaron declarar el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer Trabajadora. 

En Latinoamérica fue hasta la década de 1980 que comenzó esta celebración, como consecuencia de la I Conferencia Mundial sobre la Mujer, efectuada en México en 1975. 

En nuestro país según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) habitan un total de 57 millones de mujeres de acuerdo al último censo llevado a cabo en 2010, cuya esperanza de vida se redujo en el último año de 79 a 75 años. 

En cuanto al trabajo, 19 millones 379 mil 038 de mujeres forman parte de la población económicamente activa. Sin embargo, una cifra mucho mayor rebasa a la población no económicamente activa con 25 millones 805 mil 139. 

El salario de las mujeres es menor al de los varones, el promedio de ingreso en México por hora es de 31 pesos. De los cuales, los hombres reciben 31.4 pesos y ellas 30.3 pesos. 

La lucha es continua; a pesar de que por ley los partidos políticos deben proponer al 50% de sus candidatos mujeres así como sus suplentes, para evitar el fenómeno de las “juanitas”, esto no es suficiente. 

El día de hoy no existe ninguna gobernadora, de 18 titulares del gabinete del presidente sólo hay tres mujeres, Rosario Robles en Sedesol, Claudia Ruiz Massieu en Turismo y la recién nombrada Procuradora de la República Arely Gómez. 

La participación de la mujer debe ser más activa, no sólo se trata de tener a más mujeres en las dependencias o en los congresos para lograr una certificación, sino que su participación sea en todos los aspectos de la vida nacional. Una democracia para ser representativa debe aspirar permanentemente a empoderar a las mujeres. No es una cuestión de mayorías o minorías, o de inclusión social, es un acto de coherencia y de justicia.