Opinión

Michoacán, otro pacto roto


Ha pasado poco más de un año desde el surgimiento de los grupos comunitarios que se organizaron para defender su vida y propiedad privada de los grupos criminales que acechan en el territorio de Michoacán, el aumento de la violencia y la extorsión los llevó a tomar esta difícil decisión.

Un año después, la historia ha dado muchas vueltas. Primero con el desconocimiento de los grupos de autodefensa por parte del gobierno, ya que reconocerlas era mostrar su incapacidad y su obligación de salvaguardar la vida y propiedad de los habitantes de su territorio.

Después de que el movimiento de autodefensa lograra el reconocimiento de la sociedad permitió la coadyuvancia de estos grupos con las fuerzas del orden federal.

Fue el propio presidente Enrique Peña Nieto, quien en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, lanzó la convocatoria para que todo aquel ciudadano que estuviera en las autodefensas pudiera pasar a ser parte de las fuerzas armadas, con lo que se trató de mediatizar a favor de la imagen del gobierno federal un hecho que no podía ocultar.

Con ello comenzó un acuerdo entre las autodefensas en todo el territorio de Michoacán, en donde sus integrantes tendrían que registrarse ante de Secretaría de la Defensa Nacional y declarar sus armas, lo que comenzó con algunos altercados ya que no todos los grupos estaban de acuerdo en participar en esta estrategia.

Una de las principales demandas de los grupos era que el gobierno federal detuviera a los principales jefes de Los Caballeros Templarios, lo que hasta el día de hoy se ha cumplido con la captura del "Pantera" y el abatimiento de "el Chayo" al que la administración de Felipe Calderón dio por muerto.

Toda parecía indicar que después de muchos altibajos en la relación gobierno federal-autodefensas se había llegado a un justo medio.

Hoy pareciera que la relación ha llegado a su fin con la detención de Hipólito Mora, líder fundador de los grupos de autodefensa en Michoacán, quien ha sido acusado de su probable participación en un doble homicidio y al que ahora se le imputan 35 cargos más. Esta acción ha puesto a sus integrantes a la defensiva y así lo han hecho saber a la opinión pública nacional e internacional a través de uno de los voceros, el doctor José Manuel Mireles.

El comunicado que emitió, es un documento que no tiene desperdicio en su contenido. Primero cuando reconoce que el movimiento no está en contra del gobierno sino de la ausencia de éste y de justicia. Después hace alusión de que el suyo es un movimiento constitucional y lo fundamenta en los artículos 10, 35 fracción cuarta y 36 fracción segunda de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos sintetizándolo en el derecho y el deber de los ciudadanos de tomar las armas en defensa de la República y sus instituciones. También se declaran soldados de la guardia nacional y se amparan en la ley de la guardia nacional.