Opinión

Michoacán en busca de paz

Parecía que el tema de Michoacán había bajado de intensidad en los medios de comunicación, en parte por la designación de Alfredo Castillo como titular de la Comisión para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán, así como el abatimiento de diversos líderes de los Caballeros Templarios. Sin embargo; lo que más contribuyó a la paz en Michoacán fue la legitimación de las autofedensas.

Durante el Foro Económico Mundial el presidente Enrique Peña Nieto, anunció que el Estado mexicano reconocería a los ciudadanos que se habían armando para defender sus vidas y sus propiedades.

Con la llegada de Castillo a Michoacán se procedió al registro del armamento, se les uniformó y hasta la foto del recuerdo con los principales líderes se sacaron. La sociedad aprobaba la medida del gobierno mexicano de legitimar la fuerza rural como una policía auxiliar. Hipólito Mora que había sido dejado en libertad por falta de pruebas por un presunto doble asesinato, cuatro días después, éste ya se había afiliado a la Fuerza Rural.

La primera crisis de esta estrategia del gobierno en Michoacán comienza con el encarcelamiento del Dr. Mireles, quien había ganado respeto y credibilidad ante la opinión pública cuando fungió como vocero de las autodefensas. Hoy se encuentra detenido en un penal de máxima seguridad en Hermosillo.

Mientras tanto el principal líder de los caballeros templarios sigue libre, al parecer, la Tuta ya no es prioridad de la estrategia federal.

El pasado 16 de diciembre hubo un enfrentamiento entre los seguidores de Hipólito Mora contra Luis Antonio Torres, alias el americano, el saldo fue de once muertos, entre ellos el hijo de Hipólito.

Los dos principales líderes se entregaron a las autoridades para aclarar cualquier situación y hoy se encuentran recluidos por su participación en la balacera.

La reacción ante el auto de formal prisión por parte de Hipólito fue “Me siento como un pendejo, como un idiota, no entiendo esta decisión, yo quisiera que alguien me explique” “No entiendo si es legal autodefenderse o es mejor que lleguen y lo asesinen a uno”

Con los principales líderes de las antiguas autodefensas recluidos y Estanislao Beltran, alias papá pitufo, quien desapareció después del tiroteo, queda en manos de Alfredo Castillo toda la responsabilidad de la paz en Michoacán.

A menos de un año de que el gobierno legitimó la fuerza rural, hoy sus líderes están recluidos en penales. ¿Acaso ese era el plan? El escenario político se enfrenta a un nuevo desafío por la cercanía de las elecciones de gobernador. Mientras tanto Michoacan sigue en espera de la paz social y las campañas no se ve que contribuirán a mejorar el clima de estabilidad política que se necesita para lograrla.