Opinión

Legalización de la marihuana en México

Uno de los temas más polémicos de los últimos años es la despenalización del uso de la marihuana con fines recreativos o medicinales. Por años la discusión sobre este asunto había sido evitado por los políticos, temerosos de la reacción negativa de la sociedad y por considerarlo un riesgo electoral. Lo cierto es que la discusión a nivel mundial se está dando y en México no podemos "tapar el sol con un dedo" de la necesidad de abrir un debate al respecto.

El 28 de octubre, el ministro Arturo Saldívar presentará ante la primera sala de la Corte un proyecto que pretende declarar inconstitucionales cinco artículos de la Ley general de Salud que prohíben la siembra, cultivo y posesión de la droga para autoconsumo con fines recreativos. Su propuesta no contempla autorizar el comercio de la sustancia.

La postura del ministro, afirma que el consumo de la marihuana en personas adultas "no supone un riesgo importante para la salud" si no se utiliza de forma "crónica y excesiva". Las afectaciones son "menores o similares" a las que producen sustancias no prohibidas como el alcohol o el tabaco.

Se necesitan tres de cinco votos de los magistrados para modificar la Ley General de Salud para que los particulares puedan sembrar, cultivar, poseer y preparar únicamente la marihuana, "no supone en ningún caso autorización para realizar actos de comercio, suministro o distribución".

El mito sobre el uso de la marihuana se ha venido difuminando en la sociedad mexicana ante casos como el de Graciela Elizalde, una niña de 8 años quien sufre del síndrome de Lennox-Gastaut, una forma grave de epilepsia que le causa más de 400 convulsiones al día. Sus padres a través de una campaña lograron que el Comisionado de Riesgos Sanitarios, firmara el permiso de exportar un medicamento elaborado con cannabidiol (CBC), un aceite derivado de la planta cannabis sativa o marihuana, que no tiene efectos psicoactivos y que puede contribuir a paliar los efectos de los espasmos que sufre.

El debate que se presentará el 28 de octubre en la Suprema Corte de Justicia de la Nación dará mucho de qué hablar, sea cual sea el resultado de la votación. Los ministros tendrán que valorar cuestiones, sociales, médicas, de libertades individuales y hasta de seguridad nacional. Lo cierto es que de ser favorable el fallo, el Estado mexicano y las instituciones de salud del país deberán iniciar de inmediato una política pública que asuma el control del uso de drogas, para evitar que su consumo en el país se convierta en un problema de salud pública. Esperemos que sociedad y gobierno estemos lo suficientemente maduros y dispuestos a marchar juntos lo que resta del camino, para garantizar un futuro libre de adicciones.