Opinión

Grecia desafía a la Eurozona

La crisis económica que están viviendo los griegos no es cosa menor, las consecuencias que podrían acarrear por dejar de pagar a sus acreedores podrían ser catastróficas no sólo para el país mediterráneo sino para todos los integrantes de la Unión Europea. 

El jueves pasado en una gélida y no tan cordial reunión el ministro de finanzas griego, Yanis Varoufakis presentó un programa a través del cual, se podrían obtener los recursos suficientes para hacer frente a la deuda; sin embargo, Christine Lagarde, directora del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Central Europeo (BCE) el consejero ejecutivo del BCE Benoit Coeuré, no consideraron que dichas acciones propuestas por el gobierno griego pudieran generar los recursos suficientes, por lo que se convocó a una reunión extraordinara de Jefes de Estado este lunes para definir sí es que Grecia puede o no puede pagar la deuda. 

El gobierno del primer ministro Alexis Tsipras tiene hasta este 30 de junio como fecha límite para pagar 1.600 millones de euros al FMI; sin embargo, parece que cada día el panorama es peor. 

El gobierno rechaza echar mano de nuevos impuestos y disminuir recursos en programas sociales como el de jubilaciones, por lo que no tienen cómo hacer frente al pago, esto ha llevado a que los ciudadanos estén retirando sus ahorros de los bancos griegos, generando inestabilidad económica. Tan sólo la semana pasada se retiraron 3 mil millones de euros. 

La misma permanencia de Grecia en la Unión Europea está en riesgo, primero podría terminar el acuerdo de la moneda común para luego ser expulsada de la UE, y con ello una crisis sin precedentes. 

Los acuerdos que establezcan los Jefes de Estado no sólo van a ser visibles en Grecia, sino también para otros países que no están en las mejores condiciones económicas como Portugal y España, quienes podrían ver en Grecia su futuro a mediano plazo. 

Veremos el papel que juega Angela Merkel y François Hollande, si apoyan a Grecia como país europeo o benefician al FMI y a Estados Unidos.