Opinión

Gali: un ciudadano al poder

El 5 de junio, los poblanos elegiremos a la persona que encabezará una gestión de gobierno por 20 meses, un periodo de transición que servirá para empatar las elecciones locales con las federales en 2018.

Antonio Gali Fayad, es un "candidato ciudadano", respaldado por una coalición electoral de cinco partidos políticos. Gali sin tener una afiliación o militancia partidista, ha logrado no sólo el consenso formal de las dirigencias, sino que ha construido una relación política madura e incluyente hacia la sociedad, que garantiza el triunfo de esta coalición en los próximos comicios locales. El caso de Gali es también, un antecedente de que en los futuros procesos electorales, la imagen propia de los candidatos, será un factor fundamental que abone a los partidos políticos que siguen siendo cuestionados por los ciudadanos, por su falta de representatividad y efectividad a la hora de gobernar.

En México los electores prefieren ciudadanos que los representen. En este sentido la candidatura de Gali compite con la figura de "candidato sin partido", logrando la aceptación de los electores sin militancia, que son una mayoría. Dos segmentos de la población destacan entre los seguidores de "Tony", las mujeres y los jóvenes. La expectativa creada por su candidatura ha logrado convencerlos de que su propuesta es lo más cercano a sus demandas de mayor atención y resultados. Las mujeres y los jóvenes en Puebla quieren un gobierno sensible que elabore políticas públicas en su beneficio.

Por su experiencia y compromiso en su labor como servidor público, también ha sabido interpretar las demandas de los poblanos y su plan de gobierno para el estado, contempla la atención puntual de sectores vulnerables, como la niñez, las mujeres, los adultos mayores, las personas con capacidades diferentes, los jóvenes y la población indígena. Para cada uno de estos sectores, existe una propuesta puntual a su problemática.

Los resultados de empresas serias que se dedican a medir las preferencias electorales, coinciden en que Gali va al frente con más de 10 puntos de diferencia sobre su más cercana contrincante.

A menos de una semana de las elecciones, ya la mayoría de los ciudadanos han decidido su voto y una gran parte de ellos lo han definido en favor Gali. La percepción de su triunfo, ha superado los resultados "demoscópicos" y es la sociedad en su conjunto, la que opina que Gali ganará, pero sobre todo, que será un buen gobernador, emergido de la sociedad y comprometido con los ciudadanos. Si "Tony" logra un gobierno ciudadano, gana Puebla y ganamos los poblanos. La sociedad civil pocas veces se equivoca y esta vez no lo hará. El reto es "ciudadanizar a la política" y construir un gobierno incluyente. Estoy seguro que con Gali, ¡sí se puede!