Opinión

Elecciones del 2015, o se ciudadaniza la política o se ciudadanizan los partidos

Después que el Instituto Nacional Electoral (INE) terminara con los cómputos distritales ya podemos hablar del saldo que nos dejan las elecciones, algunas positivas, otras negativas, ya que durante las campañas se enturbió el ambiente político electoral, el cual aún no se termina de resolver.

En primer lugar, debemos aclarar la diferencia entre votación total, la cual incluye votos nulos y de candidatos no registrados, con la votación nacional, que excluye a éstos últimos, pues para efectos de la distribución de curules de representación proporcional, prerrogativas y espacios en medios de comunicación el INE sólo toma la votación nacional como base.

Aclarado este punto, tenemos que hubo una participación del electorado nacional, del 47.03%, con los siguientes resultados de acuerdo a la página del INE. El PRI obtuvo 11,638,556 votos, lo que representa el 29.18% ubicándose en primer lugar; Acción Nacional se alzó con 8,379,270 votos y una porcentaje del 21.01; el PRD aún conserva el tercer lugar en la Cámara de Diputados con 10.87% lo que representa 4,335,731 votos.

Suponíamos que estos partidos políticos iban a estar en los tres primeros lugares; sin embargo, quedaron lejos de obtener una clara ventaja o la mayoría en la Cámara obtenida por sí solos, lo que refleja el desgaste  que les ha dejado el ejercicio de gobierno, ya que casi el 40% de los ciudadanos no están optando por los partidos tradicionales y estarían votando por partidos de nueva creación o anulando sus votos.

En otro rubro podemos ubicar a los partidos que obtuvieron entre el 6 y el 9% de la votación, el Partido Verde, aliado del PRI en estas elecciones obtuvo el 6.91% con 2,758,138 votos; el PANAL obtuvo 3.72% con 1,486,935; mientras que Movimiento Ciudadano el 6.09% con 2,431,908 votos; en su primera participación Morena alcanzó el 8.39% con 3,346,303 votos.

Por los demás partidos, Encuentro Social apenas logró rebasar el 3% que estipulan las leyes para conservar su registro; el Partido Humanista lo perderá  con 856,887 votos; y el Partido del Trabajo, obtuvo 1,134,439 sufragios, que representa el 2.84% de la votación total, lo que para la votación nacional, se transforma en un porcentaje de 2.992% en este caso aún se deberá conocer la resolución del Tribunal Electoral para saber sí conserva o no su registro.

Aún es temprano para hablar del 2018, pero las dirigencias de los partidos políticos, ya se están preparando para ese escenario y faltará ver hacia donde se inclinan los acuerdos parlamentarios de la próxima legislatura, lo que sin duda marcará el rumbo de las futuras alianzas electorales. Aunado a esto la posible figura de un candidato independiente a la presidencia o para gobernadores, alcaldes y diputados serán la prueba de fuego para el sistema de partidos en México. El dilema será, o se ciudadaniza la política o se ciudadanizan los partidos.