Opinión

Economía sana

La crisis económica que se vive actualmente contrasta con el discurso oficial en cuanto a los resultados en los indicadores económicos. Sin embargo, esta versión, no alcanza a convencer a los mexicanos y a los sectores productivos de que vamos por el camino correcto. La justificación de que hay otros países en peores condiciones que el nuestro, sólo satisface a la racionalidad del gobierno federal en su afán de legitimar la política económica actual. La verdadera situación de los trabajadores y las empresas, pone en evidencia que la estrategia de soportar la devaluación con la inyección de cientos de millones de dólares diarios, pueda ser suficiente para detener la caída del peso frente al dólar.

De seguir así, nuestras expectativas de crecimiento de la economía nacional seguirán a la baja, porque los productores se enfrentarán a la disyuntiva de trasladar el costo a los consumidores y comenzar a elevar el precio de sus productos, ya que sus insumos se siguen encareciendo por el precio del dólar, así los compradores seguirán mermando su poder adquisitivo, pues el salario no aumenta y con esto se genera un circulo vicioso. 

Una de las principales obligaciones del gobierno es crear las condiciones para el crecimiento y desarrollo  tanto del sector productivo como  social.
La Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) en días pasados puso el dedo en la llaga y presentó al gobierno federal un plan de reactivación para la industria mexicana, el cual considera ciertas acciones que no afectarían a los indicadores macroeconómicos y sí podrían beneficiar y dar certeza a la industria nacional.

El planteamiento consiste en adelantar las compras gubernamentales programadas para el último trimestre de 2015 y con esto dar un impulso a la actividad de los proveedores directos e indirectos de los gobiernos federal y local.

Definir y difundir la agenda de obras de infraestructura que a nivel federal y en cada entidad federativa están programadas para la segunda mitad de 2015 y el primer semestre de 2016 sería otro de los objetivos de este plan.

Con estas medidas, aseguró Manuel Herrera Vega, presidente de la Concamin, se podría reanimar de manera importante la economía del país, promover un crecimiento de hasta 1.8% en la actividad industrial, impulsar el PIB nacional hasta un crecimiento del 2.4% y crear hasta 665 mil empleos.

A la propuesta del sector empresarial se suman las voces de muchos analistas financieros y sectores que ven con preocupación lo que está pasando en China con la depreciación de su moneda lo que sin duda pone en riesgo a la industria nacional.

Derivado de lo anterior, el presidente EPN en su participación en la carrera anual del estado mayor presidencial, declaró con optimismo que la devaluación del peso, nos puede beneficiar, tratando de demostrar con esto que el presidente y nuestra economía gozan de cabal salud. Aunque usted no lo crea.