Opinión

El EZLN por la Presidencia

Estamos a dos años que termine el sexenio de Enrique Peña Nieto como presidente de la República, y ya se encuentran muchos interesados de todos los partidos para sucederlo; sin embargo, la elección del 2018 tendrá la peculiaridad que por vez primera podrán competir candidatos independientes.

Pedro Ferriz de Con, Jorge Castañeda, Jaime Rodríguez "El Bronco", son algunos de los que han levantado la mano para competir por el máximo cargo del país, se han anotado también Denise Dresser y se postula a la connotada periodista Carmen Aristegui y el polémico político Gerardo Fernández Noroña; sin embargo, la lista de aspirantes independientes de los partidos políticos se verá incrementada pues este fin de semana, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y el Congreso Nacional Indígena (CNI) manifestaron a través de un comunicado que entre las dos organizaciones propondrán a una mujer para apoyarla a buscar la candidatura independiente para competir por la presidencia de la República.

Si bien el EZLN no se había inmiscuido directamente en las elecciones, si lo hizo de forma indirecta, cuando en 2006, llamó a no votar por Andrés Manuel López Obrador, o en el 2012 cuando instó a sus seguidores a anular su voto.

Aún no tienen definida a su candidata y se mantiene abierta la sesión del Congreso para elegir de entre las comunidades indígenas a la representante para 2018, manifestaron: "Consultaremos en cada una de nuestras geografías, territorios y rumbos (...) para nombrar una mujer indígena, que contienda a nombre del CNI y el EZLN en el proceso electoral del año 2018 para la presidencia de este país".

"Ratificamos que nuestra lucha no es por el poder, no lo buscamos; sino que llamaremos a los pueblos originarios y a la sociedad civil a organizarnos para detener esta destrucción, fortalecernos en nuestras resistencias y rebeldías".

La propuesta es viable y legítima, si el EZLN se lo propone podrá conseguir sin muchas trabas la candidatura, y competir por la presidencia de la República. Aunado a la redistribución electoral que está llevando a cabo el INE para definir distritos de perfil indígena, que garanticen una representación mínima de este sector de la población.

Lo interesante sería ver a este movimiento indigenista convertido en un partido político, lo que es difícil dadas las declaraciones de sus dirigentes de que no buscan acceder al poder, como es la vocación de un partido político, lo que también deja dudas sobre su posible comportamiento durante el proceso electoral del 2018.

Sin embargo, si logran el objetivo de crear conciencia entre la sociedad de sus luchas reivindicatorias y la importancia de reconocernos como una sociedad pluricultural, el avance democrático será significativo y abrirá nuevas oportunidades a los movimientos sociales como vehículos de participación política, lo que demostraría una vez más, el descrédito y la inoperancia de los partidos políticos.