Opinión

Casa blanca, ni conflicto ni interés

Seis meses duró la investigación por parte de la Secretaría de la Función Pública a cargo del Mtro. Virgilio Andrade, a quien el mismo presidente Peña Nieto nombró para que investigara si había o no conflicto de interés por la compra de la “Casa Blanca”. ¿Y adivinen qué sucedió? simplemente lo que todo mundo sospechaba que iba a ser el resultado final de dicha investigación, no se encontraron elementos para determinar que hubo conflicto de interés en la transacción.

En noviembre del año pasado la periodista Carmen Aristegui, aún trabajando en MVS radio, relató la investigación hecha por su equipo de reporteros, sobre la compra de una casa en las Lomas de Chapultepec por parte de la esposa del presidente, valuada en 7 millones de dólares al Grupo HIGA, lo que desató un gran escándalo, pues ésta era una de las principales constructoras del gobierno del Estado de México, siendo gobernador Peña Nieto y lo es del actual gobierno federal.

Poco pudo hacer el gobierno para controlar la crisis que se desató en los medios de comunicación nacionales e internacionales, además de las críticas de actores políticos de todos los niveles,  y la sociedad en general, sobre todo en redes sociales. Angélica Rivera se vio obligada a aclarar, que la compra la hizo con recursos provenientes de sus regalías como actriz de Televisa, pero esto sólo generó más críticas.

En una medida formal por aclarar esta situación ante la opinión pública, el 3 de febrero fue nombrado Secretario de la Función Pública Virgilio Andrade, con la encomienda de determinar si había o no conflicto de interés por la compra de la llamada “Casa Blanca” a lo que también se sumó la compra de una casa al mismo grupo HIGA por parte del Secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray situada en el municipio de Milanalco, Estado de México.

En la conferencia de prensa de Virgilio Andrade, después de medio año de investigación, numerosas entrevistas, validación de documentos a diversas instituciones de valores y bancarias, nos demostró la Secretaría de la Función Pública, que no había conflicto de interés por parte de Angélica Rivera, Enrique Peña Nieto ni Luis Videgaray. Se determinó que los contratos son legales, que fueron hechos con el finiquito que Televisa le entregó a la actriz por 88 millones de pesos. Y antes de iniciar actividades el gobierno federal.

Sin embargo, una vez resuelto este tema, aún quedan en el tintero de la Secretaria de la Función Pública muchos asuntos más por resolver, que tienen que ver con presuntos actos de corrupción, por la colusión indebida de  funcionarios públicos, como el caso de Oceanografía, sólo por poner un ejemplo.

El Casa Blanca Gate es la muestra de que no pasó nada y que no hay interés de parte del gobierno de que se sepa la verdad. Por eso decimos que en México no pasa nada, hasta que pasa algo y aún si pasa algo resulta que no paso nada. Ahora veremos que sucede con el #CalcetaGate.