Muy franco

Yo voto por Cristian Castro

La esfinge. Así pensamos que se iba a llamar. Como Prince. Como Elfego Buendía. Pero no. La esfinge no es él; es el nombre de su nuevo grupo de rock pesado. Y Cristian sigue sumando votos a favor en mi corazón.

Por internet y a lo Rihanna, sin decir agua va, sin promoción, Cristian y El Vampiro, las dos caras más conocidas de La Esfinge, lanzaron su primer sencillo, “Purgatorio”, y son un éxito; por toda América Latina el tema se expande como virus y vuelan las notas de ocho columnas: “Cristian se pasó al rock!, “Cristian sorprende”. En diferentes redes sociales, los consumidores se pasan el link de la canción y comienzan por el morbo, para terminar en la admiración y la sorpresa: es buen rock. No es Metallica o Nine Inch Nails ni lo pretende, pero tiene la dosis exacta de cursilería, letras oscuras y, sobre todo, voz. De esa que necesita alcanzar y sostener largos agudos. Esa es una de las claves donde siempre ha fallado el metal hecho en México: si no hay voz, no hay metal. Y Cristian tiene más rock en esa garganta que nadie que hasta hoy haya intentado el género en este país.

Lo del “masajito con saiote” no era broma. Como no es broma la estrategia con la que Cristian sigue vendiendo boletos para su concierto de mañana en el Auditorio Nacional. Y ahora tiene, declaradamente en mí, un nuevo fan de hueso colorado. Viva el gen Valdés, viva el gen Verónica. Viva Cristian.

Serpientes

Para Luis Miguel. ¿Se acuerdan cuando lo comparaban con Cristian Castro? Ya no hay comparación. ¿Quién es más innovador, más artista y más trabajador? ¿Alguien lo duda?

Escaleras

Para el señor de Detroit que recolectó 100 mil firmas para que corran a Justin Bieber de Estados Unidos. Su petición fue publicada en el sitio oficial de la Casa Blanca, y para como van las cosas, no me extrañaría que prosperara y que Bieber tenga que ir haciendo sus maletas. Cada quien su activismo social.