Muy franco

'Vinyl'

No son solo Martin Scorsese y Mick Jagger, productores ejecutivos, los que hacen de Vinyl la nueva gran serie de Estados Unidos. La pieza clave es Terence Winter, productor y escritor de Los Soprano.

Scorsese sabe filmar como... Bueno, como Scorsese. Jagger conoce perfectamente los detalles de la industria de los discos en los años setenta, un paraíso de dinero, fama, drogas y leyendas. Pero es Winter quien tiene la onza de oro. No solo hizo grande Los Soprano, también diseñó Boardwalk Empire y fue el guionista de El Lobo de Wall Street. Ahora... ¿Cómo detienes un tanque formado por Scorsese, Jagger y Winter? No puedes, ni quieres; mucho menos cuando encontraron en Bobby Canavale al nuevo James Gandolfini (estos italianos).

Canavale es Richie Finestra, un hombre hecho en las calles de Nueva York, con un instinto privilegiado para la música, que entiende perfectamente las reglas del juego de una industria que ve nacer. Sabe dónde y cómo exprimir cada cláusula de los contratos de los artistas hasta el infinito y así ha creado un pequeño imperio con su casi perfecta (y casi real) American Century Records.

A Finestra lo encontramos por primera vez entre la vida y la muerte, rehabilitado de adicciones, a punto de venderle la compañía a la europea Polygram por una suma apabullante de dinero. Pero al mismo tiempo ha comenzado a tambalearse; pierde el contrato con Led Zeppelin, sus contabilidades ocultas amenazan la compraventa, y al mismo tiempo le ha prometido a su mujer un cambio radical.

El personaje atraviesa por un vórtice que lo catapulta directamente a las filas de los héroes trágicos de la gran comedia americana. No concreta, pero no suelta; no levanta, pero no cae. Y a menos que le caiga un edificio encima, no se ve manera de que amanezca un nuevo día para sus más aterradores gustos.

Entonces... La Epifanía. Y así comienza la nueva gran serie de Estados Unidos. Se vienen temporada tras temporada y premio tras premio. Finalmente, algo del nivel de Los Soprano está en pantalla.