Muy franco

"El juego de Ender": buena película, mala taquilla

El juego de Ender es un poco más: es buena ciencia ficción. Sin el componente del sexo; sin la trampa adolescente de querer identificarse con un protagonista guapo.

En 2013 al menos dos muy buenas películas de cine de ficción fantástica se fueron al caño en las taquillas de EU: Titanes del Pacífico y la recientemente estrenada El juego de Ender.

Es que a este público adolescente no le gustan las buenas películas. Prefieren ver las horribles sagas de Crepúsculo o Los juegos del hambre. Pero cuando la película tiene una trama real, consistente, con la aparición agradabilísima de Harrison Ford y Ben Kingsley, algo se les traba en el cerebro, y o no la entienden o no la quieren entender.

Veinte años le tomó al escritor Orson Scott Card que alguien llevara al cine su historia. Fue Gavin Hood, guionista y director de X Men Origins: Wolverine, quien hizo un trabajo extraordinario. No es un formato nuevo, es la vieja fórmula de poner adolescentes a salvar el mundo como adultos, que tanto dinero le ha generado a Disney y sucedáneos. La misma que explota Los juegos del hambre y que próximamente reencarnará con el estreno de la trilogía Divergent, Insurgent y Allegiant que inicia este 2014.

El juego de Ender es un poco más: es buena ciencia ficción. Sin el componente del sexo; sin la trampa adolescente de querer identificarse con un protagonista guapo. En pocas palabras; un error para el negocio y un descubrimiento para los cinéfilos. La película aguanta verla hasta en las salas 4D, con viento, agua y movimiento. Es un gran entretenimiento a un precio razonable. Y muy probablemente en México tampoco haga mucho dinero, simple y llanamente porque no es una estupidez, como sus exitosas competidoras.

Serpientes

Gerardo Gómez de la Borbolla. Caray. Cuando la palabra “secuestrador” se publica tanto asociada a tu nombre, no puede decirse menos que bajaste unos peldaños.

Escaleras

Para todos los que se van de Televisa a Univisión en 2014. Dicen que el éxodo comienza esta primavera, y que será masivo. Felicidades a los nuevos emigrantes. Abróchense el casco.