Muy franco

'Esme y Facundo'

En un exitoso stunt publicitario, el entertainer Facundo y la señora viral Esme, su esposa, aclararon en Facebook los detalles de su separación.

A nadie debería interesarle. Pero fue exitoso, un acto de riesgo controlado en el que los personajes se promueven a la vez que narran algo de sus vidas, falso o verdadero.

Si se separan o no, a mí me vale tres kilos de chorizo y mucho menos. Lo interesante es que Esme y Facundo hicieron el libro de reglas de lo que los gringos llaman attention hoarders, voraces seres necesitados de atención. Es el espíritu exacto de las redes sociales: los que sacan fotos de su comida, abren su Periscope o se toman selfies para el Snapchat están buscando el tipo de atención de Esme y Facundo. Atención además perfecta para promover la serie Escuela de Maridos, que él protagoniza y que no ve nadie que yo conozca, o para aceitar alguna próxima aparición de Esme en Lucky Ladies.

No estoy diciendo que su separación sea mentira, solo que vale gorro. Según lo que explican en su video, lo hacen para evitar especulaciones y que sus hijos vean el ejemplo de ser civilizados y amorosos aún en un rompimiento. Pero también subyace que dicen seguir siendo un equipo y que ello implica seguir atendiendo a los hijos en común.

En eso tienen razón, en los negocios son claramente una pareja y de este video también surgirá la atención que después se traducirá en dinero para pagar lo que cueste mantener ese equipo. En eso sí funcionan juntos: el business.

Que se separen Esme y Facundo no es una gran oferta, nadie los esperaba en el mundo de los solteros. Y tampoco es como para ver este neomodelo de separación civilizada. Pero admito que estuvo bien hecho. Después de todo, aquí estoy de idiota hablando de este video hecho por profesionales de los reality shows y la mentira. ¿Su amor? ¡Ja ja ja ja ja ja! A otro perro con ese hueso.