Muy franco

WikiLeaks en cine y realidad: el universo amoral

El documental Robamos secretos, la historia de WikiLeaks y la película El quinto poder deberían exhibirse en paquete. La película no se enfoca en las demandas de acoso sexual contra Julian Assange, y omite al soplón que mandó a la cárcel al principal informante de WikiLeaks. Pero la narrativa lineal del documental carece de la fuerza de la imagen creativa. Además, el documental no puede meterse a las oficinas de la Casa Blanca, donde la ficción sí alcanza.

Entre ambas hay una conclusión lógica: estamos muy mal. Nos espiamos unos a otros usando todo a nuestro alcance. Gobiernos, sociedad civil, activistas. Unos con la infraestructura centralizada de un presupuesto. Otros con la voluntad de cientos de personas dispuestas a reventar esa estructura. Todos espías, todos soplones. Todos guardando secretos.

Actos brutales y masivos de intromisión, en nombre de la moral. Unos dicen que concilian la información para proteger a sus informantes, otros que esconden la identidad de los informantes para proteger su capacidad de ser soplones. Unos buscan el “bien mayor” de la sociedad que representan; otros el “bien mayor” de que la sociedad se represente sola.

Pero en todos los casos, para poder hacer sus respectivos trabajos, todos deben callar y hacer callar a otros. Julian Assange, fundador de WikiLeaks, en documental y en ficción, no logra trascender los límites y convertirse en un periodista eficaz, cavando su tumba y la de su organización, movido por ego. Ese que, paradójicamente, lo último que quiere es anonimato.

Yo me quedo con la historia de Adrian Lamo, soplón de soplones. Lamo denunció ante el ejército de EU a Bradley Manning (hoy Chelsea Manning), quien le filtró a WikiLeaks el video que se tituló “Asesinato colateral”, así como miles de documentos secretos de su gobierno. En una escena definitiva, un asistente a una conferencia acusa a Lamo de ser el culpable del encarcelamiento de Manning, de su posible tortura y muerte. La paradoja es que, para los comprometidos sociales la orden es la misma: “quédate callado”. El documental de Alex Gibney le da luz a Lamo, el perro feo de la historia, el que no tendrá epitafio de héroe ni villano; pero el hombre común, la verdadera víctima por tomar una decisión “moralmente reprochable”, en un universo sin moral.

WikiLeaks es necesario

Esta semana desapareció una de las integrantes del grupo musical Pussy Riot, en un traslado entre prisiones. Ay, los rusos. Sin WikiLeaks, ¿hay otra manera de parar al poder en estos tiempos? El periodicazo virtual para el perro monumental se antoja indispensable.

Serpientes

El sistema de información acerca de la salud de Chespirito. Somos tantos los interesados, que ha llegado el momento de nombrar un vocero, tener una postura oficial. Es necesario.

Escaleras

Yuri y Lupita D’Alessio. Van por todas las canicas, por todos los conciertos. Y si alguien aún se preocupaba por sus conversiones místicas, ahora, para que no quede duda, vienen de a dos. Ahí estaremos, aplaudiendo.


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